Exposición de Gunther Gerzso en el Carrillo Gil celebra 25 años de su fallecimiento
_ La exposición 'Gunther Gerzso. Algo en común con el pasado' permanecerá abierta al público hasta el 12 de abril en el Museo de Arte Carrillo Gil (MACG). La muestra, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), se presenta en el marco del vigésimo quinto aniversario del fallecimiento del artista (1915–2000).
Inaugurada el 30 de octubre de 2025, la exposición ha generado un amplio interés en torno a Gunther Gerzso, considerado una figura singular de la pintura mexicana del siglo XX. El artista desarrolló un lenguaje visual propio, con una etapa inicial cercana al surrealismo que luego consolidó una propuesta vinculada a la abstracción. En su obra convergen el paisaje ancestral, la arquitectura mesoamericana y una exploración del espacio pictórico.
La curaduría invitada de Carlos E. Palacios organiza más de 40 obras realizadas entre las décadas de 1950 y 1990 en cuatro núcleos temáticos. Uno de los ejes centrales es la concepción del espacio como dimensión simbólica, ejemplificada en piezas como 'Spaciale' (1959), donde líneas que simulan incisiones sugieren profundidades ocultas. Este planteamiento dialoga con las exploraciones del pintor Lucio Fontana sobre un espacio que trasciende lo bidimensional.
La exposición también establece un diálogo con artistas modernos y contemporáneos como Pablo López Luz, Perla Krauze, Vicente Rojo y Manuel Álvarez Bravo, cuyas obras amplían la lectura desde perspectivas actuales. Se destaca además la influencia de la arquitectura moderna, especialmente Le Corbusier, visible en el uso de geometría y retícula. La muestra propone una reflexión sobre cómo la creación artística se construye a partir de la reinterpretación de legados culturales.
Inaugurada el 30 de octubre de 2025, la exposición ha generado un amplio interés en torno a Gunther Gerzso, considerado una figura singular de la pintura mexicana del siglo XX. El artista desarrolló un lenguaje visual propio, con una etapa inicial cercana al surrealismo que luego consolidó una propuesta vinculada a la abstracción. En su obra convergen el paisaje ancestral, la arquitectura mesoamericana y una exploración del espacio pictórico.
La curaduría invitada de Carlos E. Palacios organiza más de 40 obras realizadas entre las décadas de 1950 y 1990 en cuatro núcleos temáticos. Uno de los ejes centrales es la concepción del espacio como dimensión simbólica, ejemplificada en piezas como 'Spaciale' (1959), donde líneas que simulan incisiones sugieren profundidades ocultas. Este planteamiento dialoga con las exploraciones del pintor Lucio Fontana sobre un espacio que trasciende lo bidimensional.
La exposición también establece un diálogo con artistas modernos y contemporáneos como Pablo López Luz, Perla Krauze, Vicente Rojo y Manuel Álvarez Bravo, cuyas obras amplían la lectura desde perspectivas actuales. Se destaca además la influencia de la arquitectura moderna, especialmente Le Corbusier, visible en el uso de geometría y retícula. La muestra propone una reflexión sobre cómo la creación artística se construye a partir de la reinterpretación de legados culturales.