María Carmen Viznara Raso Lara, de 48 años, fue diagnosticada con cáncer de mama tras un estudio de rutina que reveló una pequeña bolita en el pecho, imperceptible al tacto. Su tratamiento comenzó con una mastectomía y continuó con 12 sesiones de quimioterapia; actualmente recibe inmunoterapia en el Hospital General de León, donde desde el 20 de octubre pasado continúa su proceso, de acuerdo con su testimonio difundido en un boletín institucional.

Al recibir el diagnóstico, su primer pensamiento fue la muerte y enfrentó miedo e incertidumbre. "Se me hizo muy duro al principio, pero me considero una persona con mucha resiliencia. Quizá dos días me caí, pero después me levanté", relató. Durante el proceso también enfrentó cambios físicos difíciles, como la pérdida del cabello y las cejas; sin embargo, después de un año de lucha, hoy se siente mejor y reconoce cuánto ha cambiado su manera de vivir y valorar cada día.

María Carmen agradeció la atención de oncólogos, enfermeras y personal médico que la ha acompañado con amabilidad y profesionalismo, lo que ha hecho más llevadero un proceso que transforma tanto el cuerpo como las emociones. A través del hospital donde recibió su cirugía, el Materno Infantil de Irapuato, llegó una invitación para participar en la Pasarela de Vida, un espacio donde mujeres que enfrentan o han enfrentado cáncer de mama comparten su fortaleza y celebran la oportunidad de seguir adelante.

Para ella, formar parte de esta experiencia representa compartir su testimonio, reconocer lo vivido y agradecer a quienes han permanecido a su lado: su esposo, sus tres hijos y toda su familia, su principal red de apoyo. Todavía le quedan alrededor de cinco sesiones de las 17 contempladas en su tratamiento de inmunoterapia, cada una un paso más en un camino que enfrenta con fe y acompañamiento.

Su mensaje para otras mujeres nace de su propia experiencia: no esperar a sentir una bolita ni a presentar alguna molestia para acudir a revisión, sino realizarse los estudios que indique el personal médico, pues detectar el cáncer oportunamente puede abrir mayores posibilidades de tratamiento y de vida. La historia de María Carmen, difundida en el marco de la Pasarela de Vida, subraya la importancia de la detección oportuna y el acompañamiento familiar durante el tratamiento oncológico.