Una máscara antropomorfa del periodo Preclásico Tardío mesoamericano (700-230 a.C.) está próxima a regresar a México desde Japón, luego de que un ciudadano nipón que la adquirió en 2023 decidiera devolverla de manera voluntaria, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La pieza fue entregada a la Embajada de México en Japón el 10 de septiembre de 2026 y posteriormente pasará a resguardo del INAH, dependencia de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. Se trata de la primera restitución de un objeto arqueológico desde Japón, según detalló el subdirector de Monumentos Arqueológicos Muebles de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos (DRPMZAH), Alejandro Bautista Valdespino.

De acuerdo con un dictamen preliminar, la máscara está elaborada en cuarcita blanquecina y, por sus características morfológicas y estilísticas, se infiere que proviene de la región norte del territorio que hoy ocupa el estado de Guerrero. El análisis se basó en la observación de imágenes en alta resolución y en investigación documental, y en él se precisa que la técnica de manufactura incluyó desgaste por abrasión, tallado por percusión, perforación, ranurado y pulido.

La escultura representa un rostro humano con ojos ovalados, nariz ancha y puntiaguda, así como labios prominentes. Presenta cuatro perforaciones: dos en la parte superior de la cabeza, donde se observa una banda sin decoraciones, y dos más en los lóbulos de las orejas. El documento señala que la pieza está en buen estado de conservación, aunque tendrá que examinarse de manera minuciosa una vez que llegue a territorio nacional.

La historia de la máscara incluye una travesía a Francia que culminó en una venta en 1980 a la galería de arte Kankan, ubicada en Tokio, Japón. El ciudadano nipón que la adquirió en ese recinto en 2023 fue quien decidió devolverla. El supuesto certificado de autenticidad que acompañaba la pieza, proporcionado por quien la comercializó en 1980, refiere que se trata de una máscara teotihuacana del periodo Clásico (200-600 d.C.), elaborada en jade, lo cual se contrastará una vez que se le realicen análisis físicos.

La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que esta primera restitución de una pieza arqueológica desde Japón muestra que el cuidado del patrimonio mexicano también convoca a personas más allá de las fronteras. Asimismo, reconoció y valoró la decisión de quien entregó voluntariamente la máscara y el trabajo conjunto que posibilitará su regreso, lo cual permitirá profundizar en su historia y reconocer el valor de las culturas que dieron forma al legado del país.

Bautista Valdespino añadió que el regreso de la pieza a México, tras casi 50 años, es relevante porque se trata de un elemento representativo del mosaico de culturas asentadas en Mesoamérica y, de manera particular, de la zona septentrional guerrerense, la cual cuenta con una rica diversidad étnica. La restitución se realiza en coordinación con la Embajada de México en Japón, la Consultoría Jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Coordinación Nacional de Asuntos Jurídicos del instituto y la DRPMZAH. Aún no hay una fecha para su repatriación; sin embargo, se espera que suceda en las semanas próximas, finalizó el especialista.