La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentó el Plan Nacional para la Gestión Integral de Mercurio 2026-2030, instrumento que contempla estrategias de control, sustitución, gestión de residuos y remediación de sitios contaminados para reducir y eliminar progresivamente el uso y las liberaciones de este metal.

De acuerdo con la Manifestación Inicial de México ante el Convenio de Minamata, el país registra mil 200 toneladas anuales de emisiones y liberaciones de mercurio en 35 de las 53 fuentes identificadas por las Naciones Unidas. Entre las principales actividades señaladas destacan la minería primaria, la fabricación de cloro y sosa, y los movimientos transfronterizos ilícitos para la producción artesanal de oro y plata.

El plan fue presentado durante un Taller Nacional encabezado por la subsecretaria de Regulación Ambiental, Ileana Villalobos Estrada, en representación de la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra. En el encuentro participaron representantes de dependencias del Gobierno Federal, instituciones académicas, organizaciones sociales y especialistas, quienes realizaron aportaciones técnicas y jurídicas para enriquecer el instrumento.

Villalobos señaló que el mercurio representa un desafío ambiental y de salud pública que requiere una respuesta coordinada, preventiva y de largo plazo, debido a que su gestión involucra a diversos sectores y ámbitos de gobierno. La subsecretaria afirmó que el Plan constituye una hoja de ruta con objetivos, responsabilidades institucionales, plazos e indicadores claros, y sostuvo que el país ha avanzado en la actualización de instrumentos regulatorios, la revisión de concesiones mineras, el monitoreo ambiental y de la salud, así como en el fortalecimiento de mecanismos para combatir el tráfico ilícito de mercurio.

El director general de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas, Arturo Gavilán García, detalló los ocho ejes estratégicos que abordan la gestión del mercurio a lo largo de su ciclo de vida: suministro y comercio; eliminación progresiva de productos con mercurio añadido; sustitución en procesos industriales; gestión de residuos y existencias; remediación de sitios contaminados; salud pública y biomonitoreo; comunicación de riesgos, educación y participación social; y gobernanza, coordinación institucional y gestión de información.

El compromiso de México en la materia se sustenta en el Convenio de Minamata sobre el Mercurio, adoptado en 2013, firmado el mismo año, ratificado en 2015 y en vigor en el país desde 2017. Al respecto, Villalobos puntualizó que el cumplimiento de este acuerdo no puede limitarse a atender obligaciones internacionales, sino que debe traducirse en acciones concretas dentro del territorio para proteger a las personas y al medio ambiente.

El Plan Nacional para la Gestión Integral de Mercurio 2026-2030 busca fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables y establecer acciones articuladas para atender el suministro, comercio, uso, almacenamiento, gestión de residuos, contaminación y efectos en la salud asociados con este metal.

En el Taller Nacional participaron representantes del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Secretaría de Educación Pública, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Economía, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Gobernación, el Servicio Geológico Mexicano, la Secretaría de Salud, el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece), la Agencia Nacional de Aduanas de México y la Guardia Nacional, entre otras instituciones y organismos.