Perforan el hielo de la Antártida y encuentran una estructura con forma de abanico a 3.000 metros de profundidad
_ Un equipo internacional de científicos anunció el descubrimiento de una vasta estructura geológica oculta bajo el hielo de la Antártida Oriental, a aproximadamente 3.000 metros de profundidad. La formación, denominada Provincia de Cuencas en Abanico de la Antártida Oriental, comprende más de 30 cuencas subglaciales interconectadas, incluyendo las cuencas de Wilkes y Aurora, así como el lago Vostok, el mayor lago subglacial del mundo. El hallazgo fue publicado en la revista Nature Geoscience y representa un avance significativo en el conocimiento de la geología antártica.
Las cuencas están dispuestas en un patrón radial que se extiende desde la Bahía Prydz hasta las Montañas Transantárticas, convergiendo en un punto cercano al Polo Sur. Este patrón en forma de abanico sugiere que la estructura se formó debido a una extensión rotacional de la corteza terrestre antes de la fragmentación del supercontinente Gondwana, hace más de 100 millones de años. Los investigadores estiman que este proceso tectónico ocurrió en episodios asociados al desmembramiento de Gondwana durante el Jurásico-Cretácico, con reactivaciones locales en el Eoceno y hasta el Cenozoico.
El descubrimiento proporciona una nueva comprensión de los procesos tectónicos que precedieron a la separación de Gondwana, ofreciendo información clave sobre cómo se configuraron los continentes actuales. Además, la estructura influye en la dinámica actual de la capa de hielo de la Antártida Oriental, ya que las depresiones y relieves creados por este antiguo proceso tectónico guían la formación y trayectoria de glaciares colosales, como los glaciares Lambert, Totten, Denman y Amery, que aún hoy fluyen desde el interior del continente hacia la costa.
La datación exacta de la extensión rotacional sigue siendo objeto de estudio, aunque los científicos señalan que este proceso no solo modeló la geografía subglacial, sino que también influyó en el surgimiento y vulnerabilidad actual del manto de hielo. La estructura aumenta la sensibilidad de vastas regiones ante el cambio climático, lo que subraya la importancia de comprender la historia geológica para predecir el comportamiento futuro de la capa de hielo antártica.
Este hallazgo resalta la necesidad de continuar explorando las regiones subglaciales de la Antártida para entender mejor la historia geológica del planeta y los factores que influyen en la dinámica de las capas de hielo. En un contexto de cambio climático global, el conocimiento de estas estructuras ocultas resulta fundamental para evaluar los riesgos asociados al aumento del nivel del mar y la estabilidad de los glaciares antárticos.
Las cuencas están dispuestas en un patrón radial que se extiende desde la Bahía Prydz hasta las Montañas Transantárticas, convergiendo en un punto cercano al Polo Sur. Este patrón en forma de abanico sugiere que la estructura se formó debido a una extensión rotacional de la corteza terrestre antes de la fragmentación del supercontinente Gondwana, hace más de 100 millones de años. Los investigadores estiman que este proceso tectónico ocurrió en episodios asociados al desmembramiento de Gondwana durante el Jurásico-Cretácico, con reactivaciones locales en el Eoceno y hasta el Cenozoico.
El descubrimiento proporciona una nueva comprensión de los procesos tectónicos que precedieron a la separación de Gondwana, ofreciendo información clave sobre cómo se configuraron los continentes actuales. Además, la estructura influye en la dinámica actual de la capa de hielo de la Antártida Oriental, ya que las depresiones y relieves creados por este antiguo proceso tectónico guían la formación y trayectoria de glaciares colosales, como los glaciares Lambert, Totten, Denman y Amery, que aún hoy fluyen desde el interior del continente hacia la costa.
La datación exacta de la extensión rotacional sigue siendo objeto de estudio, aunque los científicos señalan que este proceso no solo modeló la geografía subglacial, sino que también influyó en el surgimiento y vulnerabilidad actual del manto de hielo. La estructura aumenta la sensibilidad de vastas regiones ante el cambio climático, lo que subraya la importancia de comprender la historia geológica para predecir el comportamiento futuro de la capa de hielo antártica.
Este hallazgo resalta la necesidad de continuar explorando las regiones subglaciales de la Antártida para entender mejor la historia geológica del planeta y los factores que influyen en la dinámica de las capas de hielo. En un contexto de cambio climático global, el conocimiento de estas estructuras ocultas resulta fundamental para evaluar los riesgos asociados al aumento del nivel del mar y la estabilidad de los glaciares antárticos.
Sigue la conversación en Facebook y revisa más actualizaciones de esta nota.