Shakira encandila a más de dos millones en concierto gratuito en Río de Janeiro
_ La cantante colombiana Shakira ofreció un concierto gratuito el 2 de mayo de 2026 en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, ante una multitud estimada en más de dos millones de personas. El evento formó parte de su gira mundial "Las Mujeres Ya No Lloran" y se convirtió en uno de los espectáculos más multitudinarios de su carrera y de la historia de la música latina. La presentación inició alrededor de las 22:54 horas, con un retraso atribuido a "problemas personales", y arrancó con la canción "La Fuerte", mientras una figura de una loba formada por drones iluminaba el cielo carioca. Vestida con los colores de Brasil y envuelta en banderas del país, la artista fue recibida con gran entusiasmo por el público que abarrotaba el icónico arenal.
Durante el espectáculo, que se extendió por más de dos horas, Shakira interpretó éxitos como "Hips Don’t Lie", "Waka Waka" y "BZRP Music Sessions #53". Además, contó con la participación de destacados artistas brasileños como Anitta, Caetano Veloso, Maria Bethânia e Ivete Sangalo, fortaleciendo la conexión cultural entre Colombia y Brasil. El evento fue parte del programa "Todo el Mundo en Río", una iniciativa que busca posicionar a la ciudad como sede de grandes eventos globales. La alcaldía de Río estimó que el concierto generaría una derrama económica superior a los 800 millones de reales (aproximadamente 155 millones de dólares), impulsada por el aumento de visitantes, reservaciones hoteleras y consumo turístico.
Para garantizar la seguridad de los asistentes, las autoridades desplegaron cerca de ocho mil agentes de seguridad, drones, cámaras de reconocimiento facial y detectores metálicos en distintos accesos a la playa. Este concierto marcó el cierre de la gira "Las Mujeres Ya No Lloran", que comenzó en febrero de 2025 en la misma ciudad y que, según Guinness World Records, se convirtió en la de mayor recaudación para un artista latino, superando a Luis Miguel. La relación de Shakira con Brasil se remonta a mediados de la década de 1990, cuando comenzó a presentarse regularmente en el país, y este concierto reafirmó su vínculo con el público brasileño y su compromiso con la música latina.
Sin embargo, el evento estuvo marcado por una tragedia previa: el 26 de abril de 2026, un operario de 28 años falleció durante la instalación del escenario, cuando una estructura se desplomó y le causó heridas mortales. La Policía Civil abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. A pesar de este lamentable incidente, el concierto de Shakira en Copacabana se consolidó como un hito en la historia de la música latina, destacando por su magnitud, impacto económico y la celebración de la cultura latinoamericana. La presentación fue transmitida en vivo por diversas plataformas y medios internacionales, alcanzando una audiencia global que superó los 100 millones de espectadores.
La alcaldía de Río de Janeiro destacó que el concierto no solo tuvo un impacto cultural, sino también económico y turístico significativo. Se estima que el evento atrajo a más de 500 mil visitantes de otras ciudades y países, lo que generó una ocupación hotelera del 95% en la zona sur de la ciudad. Además, se reportó un aumento en el consumo en restaurantes, bares y comercios locales. La organización del evento también implementó medidas de sostenibilidad, como la recolección de residuos y el uso de energía renovable para el escenario. Este concierto reafirma a Río de Janeiro como un destino clave para grandes espectáculos y posiciona a Shakira como una de las artistas más influyentes de la música latina a nivel mundial.
Durante el espectáculo, que se extendió por más de dos horas, Shakira interpretó éxitos como "Hips Don’t Lie", "Waka Waka" y "BZRP Music Sessions #53". Además, contó con la participación de destacados artistas brasileños como Anitta, Caetano Veloso, Maria Bethânia e Ivete Sangalo, fortaleciendo la conexión cultural entre Colombia y Brasil. El evento fue parte del programa "Todo el Mundo en Río", una iniciativa que busca posicionar a la ciudad como sede de grandes eventos globales. La alcaldía de Río estimó que el concierto generaría una derrama económica superior a los 800 millones de reales (aproximadamente 155 millones de dólares), impulsada por el aumento de visitantes, reservaciones hoteleras y consumo turístico.
Para garantizar la seguridad de los asistentes, las autoridades desplegaron cerca de ocho mil agentes de seguridad, drones, cámaras de reconocimiento facial y detectores metálicos en distintos accesos a la playa. Este concierto marcó el cierre de la gira "Las Mujeres Ya No Lloran", que comenzó en febrero de 2025 en la misma ciudad y que, según Guinness World Records, se convirtió en la de mayor recaudación para un artista latino, superando a Luis Miguel. La relación de Shakira con Brasil se remonta a mediados de la década de 1990, cuando comenzó a presentarse regularmente en el país, y este concierto reafirmó su vínculo con el público brasileño y su compromiso con la música latina.
Sin embargo, el evento estuvo marcado por una tragedia previa: el 26 de abril de 2026, un operario de 28 años falleció durante la instalación del escenario, cuando una estructura se desplomó y le causó heridas mortales. La Policía Civil abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. A pesar de este lamentable incidente, el concierto de Shakira en Copacabana se consolidó como un hito en la historia de la música latina, destacando por su magnitud, impacto económico y la celebración de la cultura latinoamericana. La presentación fue transmitida en vivo por diversas plataformas y medios internacionales, alcanzando una audiencia global que superó los 100 millones de espectadores.
La alcaldía de Río de Janeiro destacó que el concierto no solo tuvo un impacto cultural, sino también económico y turístico significativo. Se estima que el evento atrajo a más de 500 mil visitantes de otras ciudades y países, lo que generó una ocupación hotelera del 95% en la zona sur de la ciudad. Además, se reportó un aumento en el consumo en restaurantes, bares y comercios locales. La organización del evento también implementó medidas de sostenibilidad, como la recolección de residuos y el uso de energía renovable para el escenario. Este concierto reafirma a Río de Janeiro como un destino clave para grandes espectáculos y posiciona a Shakira como una de las artistas más influyentes de la música latina a nivel mundial.