Ariadna Montiel asume dirigencia de Morena y denuncia ofensiva contra el movimiento
_ Durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario de Morena, celebrado el 3 de mayo de 2026 en el World Trade Center de la Ciudad de México, Ariadna Montiel tomó protesta como presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del partido. La relevo de Luisa María Alcalde, quien se integrará a la Consejería Jurídica de la Presidencia, marca un nuevo capítulo en la historia del movimiento. Montiel, arquitecta de profesión y exsecretaria de Bienestar, asume el liderazgo en un contexto de preparación para las elecciones de 2027, donde se renovarán múltiples cargos públicos.
En su discurso inaugural, Montiel denunció una "ofensiva permanente contra nuestro movimiento" y llamó a la militancia a mantenerse "firmes y unidos en torno a este proyecto de nación". Subrayó la lealtad de Morena a los principios de "no mentir, no robar y nunca traicionar al pueblo de México", recordando que el partido nació en la resistencia y continúa en ella. La nueva dirigente enfatizó que esta dirigencia no tolerará la corrupción, reafirmando su compromiso con la transformación del país.
Montiel, quien fue secretaria de Bienestar en las dos últimas administraciones federales, supervisó la distribución de más de un billón de pesos en programas sociales que beneficiaron a más de 32.8 millones de personas. Su gestión consolidó el sello de las administraciones morenistas y la posiciona como una figura clave para fortalecer la estructura del partido. En el mismo congreso, Óscar del Cueto García, ex titular de la Unidad de Vinculación Interinstitucional en Bienestar, fue nombrado secretario de Finanzas de Morena.
Luisa María Alcalde, al despedirse de la dirigencia, destacó que Morena pasó de 2.5 a 12.5 millones de militantes en un año y medio, convirtiéndose en el segundo partido más grande del mundo y el primero en participación de mujeres. Alcalde expresó su satisfacción por los logros alcanzados y su agradecimiento a la militancia, mientras que el nombramiento de Montiel y del Cueto refleja una consolidación del liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum dentro del partido.
La nueva dirigencia enfrenta el reto de mantener la unidad interna y fortalecer la estrategia electoral para consolidar el proyecto político de la Cuarta Transformación. Con la mira en los comicios de 2027, Montiel deberá navegar las tensiones internas y externas, mientras reafirma la identidad del partido. Su experiencia en la administración pública y su cercanía con Sheinbaum serán clave para enfrentar los desafíos políticos venideros, manteniendo el compromiso con los principios fundacionales de Morena.
En su discurso inaugural, Montiel denunció una "ofensiva permanente contra nuestro movimiento" y llamó a la militancia a mantenerse "firmes y unidos en torno a este proyecto de nación". Subrayó la lealtad de Morena a los principios de "no mentir, no robar y nunca traicionar al pueblo de México", recordando que el partido nació en la resistencia y continúa en ella. La nueva dirigente enfatizó que esta dirigencia no tolerará la corrupción, reafirmando su compromiso con la transformación del país.
Montiel, quien fue secretaria de Bienestar en las dos últimas administraciones federales, supervisó la distribución de más de un billón de pesos en programas sociales que beneficiaron a más de 32.8 millones de personas. Su gestión consolidó el sello de las administraciones morenistas y la posiciona como una figura clave para fortalecer la estructura del partido. En el mismo congreso, Óscar del Cueto García, ex titular de la Unidad de Vinculación Interinstitucional en Bienestar, fue nombrado secretario de Finanzas de Morena.
Luisa María Alcalde, al despedirse de la dirigencia, destacó que Morena pasó de 2.5 a 12.5 millones de militantes en un año y medio, convirtiéndose en el segundo partido más grande del mundo y el primero en participación de mujeres. Alcalde expresó su satisfacción por los logros alcanzados y su agradecimiento a la militancia, mientras que el nombramiento de Montiel y del Cueto refleja una consolidación del liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum dentro del partido.
La nueva dirigencia enfrenta el reto de mantener la unidad interna y fortalecer la estrategia electoral para consolidar el proyecto político de la Cuarta Transformación. Con la mira en los comicios de 2027, Montiel deberá navegar las tensiones internas y externas, mientras reafirma la identidad del partido. Su experiencia en la administración pública y su cercanía con Sheinbaum serán clave para enfrentar los desafíos políticos venideros, manteniendo el compromiso con los principios fundacionales de Morena.
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