Visibilizar opiniones de niñez y adolescencia elimina adultocentrismo en comunicación social
_ El lenguaje nombra, incluye, visibiliza y toma en cuenta los entornos en los que las personas se desenvuelven; por ello, los medios estatales de comunicación, las Secretarías Ejecutivas (SE) de los sistemas estatales y municipales de protección integral de niñas, niños y adolescentes (Sipinna) y las instituciones que los integran, deben abrirse a escuchar, y en sus mensajes deben retomar la opinión de este sector de la población de sus territorios.
Si no se nombran, si no se habla de sus condiciones de vida y de las desigualdades que les aquejan, éstas no serán tomadas en cuenta; se dejará el mundo público a las personas adultas, en especial a los varones, y al resto se le confinará al mundo privado de los quehaceres domésticos y del cuidado de la familia “lo que se evidencia con una comunicación adultocéntrica”, subrayó la directora de Difusión, Información e Interlocución de la SE del Sipinna nacional, Yoloxóchitl Casas Chousal.
En su intervención en la ‘Jornada de asesorías de comunicación con perspectiva de derechos de niñez y adolescencia’ con organismos de gobierno que forman parte del Sipinna del estado de Campeche y de sus sistemas municipales, Casas Chousal enfatizó que es necesario visibilizar a niñas, niños y mujeres adolescentes en los mensajes de comunicación de los medios estatales, ya que si se omite su mención y no se consideraran sus opiniones no se generará conciencia social sobre lo que les pasa, ni acciones o políticas públicas para atender sus condiciones y situaciones específicas.
La servidora pública señaló que el adultocentrismo en la comunicación social -sea en medios tradicionales o en redes sociales y otros alternativos- impone que todos los mensajes giren alrededor de la persona adulta y que el centro del contenido sea su visión de los acontecimientos, y no así la de la niña o el niño y de su condición de vida y desarrollo.
Detalló que el adultocentrismo considera a niñas, niños y adolescentes como personas indefensas, incapaces, incompletas e inacabadas, y que las personas adultas son las únicas con capacidad de solucionar sus necesidades y problemas, con giros de lenguaje discriminatorios al considerarles su propiedad privada, solo como víctimas o victimarios en casos de violencia y con una grandeza potencial que se proyecta nada más en el futuro sin considerar su existencia en el presente.
La servidora pública describió que las prácticas adultocéntricas violan el derecho a la intimidad de los integrantes de este sector de la población con el uso indiscriminado de sus datos personales, y les criminaliza y revictimiza cuando denuncian o cuando ventilan circunstancias de violencia o en procesos judiciales, y se les hipersexualiza en contextos como concursos de belleza. Asimismo, se subestiman sus capacidades y se normaliza su estado de vulnerabilidad, sobre todo en el caso de niñas y mujeres adolescentes.
Remarcó que el adultocentrismo, al invisibilizar y no nombrar a niñas, niños y adolescentes y al no darles participación como fuentes originales de información con sus opiniones y emociones sobre sus circunstancias, impide garantizarles sus derechos, e informarse sobre cómo les están afectando sus contextos.
Ejemplificó cómo el adultocentrismo en medios de comunicación oculta la problemática de las adolescentes que comienzan a menstruar; que necesitan tener protección y acceso a toallas sanitarias y que tienen derecho a una educación sexual científica y correcta. Y omite sus emociones sin atender al cómo se sienten en la escuela y en sus entornos. Asimismo, preguntó la funcionaria a la audiencia cómo podría ayudarles a estas adolescentes el personal docente o de enfermería si no las escucha y les explica que se trata de un proceso normal del desarrollo del cuerpo humano.
Para enfrentar al adultocentrismo los medios de comunicación públicos y especialmente las entidades gubernamentales, deben trabajar con las nuevas plataformas como las redes sociales, y deben nombrar para visibilizar con un enfoque positivo que promueva la participación y opinión de niñas, niños y adolescentes, que les permita profundizar en el conocimiento de sus derechos.
La jornada de asesorías fue convocada por la secretaria ejecutiva del Sipinna de Campeche, Liliana Adame Amador, y participaron personas servidoras públicas de las áreas de comunicación de los Sipinna municipales, así como de otras dependencias locales vinculadas con el sistema estatal.
Si no se nombran, si no se habla de sus condiciones de vida y de las desigualdades que les aquejan, éstas no serán tomadas en cuenta; se dejará el mundo público a las personas adultas, en especial a los varones, y al resto se le confinará al mundo privado de los quehaceres domésticos y del cuidado de la familia “lo que se evidencia con una comunicación adultocéntrica”, subrayó la directora de Difusión, Información e Interlocución de la SE del Sipinna nacional, Yoloxóchitl Casas Chousal.
En su intervención en la ‘Jornada de asesorías de comunicación con perspectiva de derechos de niñez y adolescencia’ con organismos de gobierno que forman parte del Sipinna del estado de Campeche y de sus sistemas municipales, Casas Chousal enfatizó que es necesario visibilizar a niñas, niños y mujeres adolescentes en los mensajes de comunicación de los medios estatales, ya que si se omite su mención y no se consideraran sus opiniones no se generará conciencia social sobre lo que les pasa, ni acciones o políticas públicas para atender sus condiciones y situaciones específicas.
La servidora pública señaló que el adultocentrismo en la comunicación social -sea en medios tradicionales o en redes sociales y otros alternativos- impone que todos los mensajes giren alrededor de la persona adulta y que el centro del contenido sea su visión de los acontecimientos, y no así la de la niña o el niño y de su condición de vida y desarrollo.
Detalló que el adultocentrismo considera a niñas, niños y adolescentes como personas indefensas, incapaces, incompletas e inacabadas, y que las personas adultas son las únicas con capacidad de solucionar sus necesidades y problemas, con giros de lenguaje discriminatorios al considerarles su propiedad privada, solo como víctimas o victimarios en casos de violencia y con una grandeza potencial que se proyecta nada más en el futuro sin considerar su existencia en el presente.
La servidora pública describió que las prácticas adultocéntricas violan el derecho a la intimidad de los integrantes de este sector de la población con el uso indiscriminado de sus datos personales, y les criminaliza y revictimiza cuando denuncian o cuando ventilan circunstancias de violencia o en procesos judiciales, y se les hipersexualiza en contextos como concursos de belleza. Asimismo, se subestiman sus capacidades y se normaliza su estado de vulnerabilidad, sobre todo en el caso de niñas y mujeres adolescentes.
Remarcó que el adultocentrismo, al invisibilizar y no nombrar a niñas, niños y adolescentes y al no darles participación como fuentes originales de información con sus opiniones y emociones sobre sus circunstancias, impide garantizarles sus derechos, e informarse sobre cómo les están afectando sus contextos.
Ejemplificó cómo el adultocentrismo en medios de comunicación oculta la problemática de las adolescentes que comienzan a menstruar; que necesitan tener protección y acceso a toallas sanitarias y que tienen derecho a una educación sexual científica y correcta. Y omite sus emociones sin atender al cómo se sienten en la escuela y en sus entornos. Asimismo, preguntó la funcionaria a la audiencia cómo podría ayudarles a estas adolescentes el personal docente o de enfermería si no las escucha y les explica que se trata de un proceso normal del desarrollo del cuerpo humano.
Para enfrentar al adultocentrismo los medios de comunicación públicos y especialmente las entidades gubernamentales, deben trabajar con las nuevas plataformas como las redes sociales, y deben nombrar para visibilizar con un enfoque positivo que promueva la participación y opinión de niñas, niños y adolescentes, que les permita profundizar en el conocimiento de sus derechos.
La jornada de asesorías fue convocada por la secretaria ejecutiva del Sipinna de Campeche, Liliana Adame Amador, y participaron personas servidoras públicas de las áreas de comunicación de los Sipinna municipales, así como de otras dependencias locales vinculadas con el sistema estatal.