China fortaleció su liderazgo global en movilidad eléctrica al alcanzar la construcción de la red de carga para autos eléctricos más grande del mundo, con capacidad para atender a más de 40 millones de vehículos de nueva energía. De acuerdo con la Administración Nacional de Energía, al cierre de 2025 el país sumó más de 20 millones de instalaciones de carga, cifra que evidencia la expansión acelerada de la infraestructura necesaria para sostener el rápido crecimiento de su parque vehicular eléctrico.
El desarrollo de esta red experimentó un impulso notable en los últimos 18 meses, periodo en el cual el número total de cargadores se duplicó al pasar de 10 millones a más de 20 millones. Este ritmo de crecimiento, sin precedentes a nivel internacional, ha permitido que la infraestructura responda de manera eficiente a la creciente adopción de vehículos eléctricos, así como a nuevas modalidades de movilidad de nueva energía impulsadas por políticas ambientales y tecnológicas.
La capacidad promedio por estación pública alcanzó los 46.5 kilovatios, lo que representa un incremento anual del 33 por ciento. Este aumento en potencia se traduce en tiempos de recarga más cortos y una experiencia de uso más eficiente tanto en zonas urbanas como en trayectos de larga distancia. Paralelamente, China logró una cobertura total en carreteras al instalar terminales de carga en autopistas y áreas de servicio, facilitando el transporte interregional y reduciendo la ansiedad por autonomía entre los usuarios.
Las autoridades destacaron que esta extensa red de recarga es crucial para impulsar la transición energética, disminuir las emisiones contaminantes y consolidar el uso masivo de la movilidad eléctrica en el país. Con una infraestructura sólida y en constante expansión, China continúa posicionándose como el principal referente mundial en electrificación del transporte.