El regreso de María Corina Machado a Venezuela, ocurrido el 25 de octubre de 2026 tras casi diez meses en el extranjero, fue interpretado por el Gobierno alemán como un avance significativo hacia la apertura política del país sudamericano. Martin Giese, portavoz del Ministerio de Exteriores alemán, declaró que este hecho representa otro paso del país hacia la apertura política y económica y hacia la transición democrática, al tiempo que reiteró el respaldo de Berlín a un proceso pacífico que culmine en elecciones libres.

La líder opositora y Premio Nobel de la Paz 2025 había salido de Venezuela en diciembre de 2025 para recibir el galardón en Oslo. Durante su ausencia intentó regresar en al menos siete ocasiones entre junio y septiembre de 2026, enfrentando revocaciones de autorizaciones y problemas técnicos. Finalmente logró ingresar al país y fue recibida por seguidores en la iglesia de Santa Rosa, en Barquisimeto, estado Lara, en un acto que congregó a miles de personas.

La Plataforma Unitaria Democrática celebró el retorno de Machado y lo consideró un impulso para la recuperación de la democracia, la libertad y la soberanía popular. La coalición opositora instó a reforzar la unidad nacional y a avanzar hacia una transición democrática, pacífica y ordenada, en línea con la postura expresada por el Gobierno alemán sobre la necesidad de una salida electoral.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, atribuyó el regreso de Machado a las negociaciones entre el chavismo y la oposición mediadas por Washington, y destacó que estas conversaciones también han facilitado el retorno de otras figuras opositoras y la liberación de numerosos presos políticos. El contexto político venezolano permanece complejo: en enero de 2026 Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses y Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina, aunque aún no se ha establecido un calendario electoral claro.

El respaldo internacional, especialmente de Alemania y Estados Unidos, sugiere una creciente presión para que Venezuela avance hacia una transición democrática. La presencia de Machado en el país podría presionar para acelerar ese proceso y garantizar elecciones libres y justas, mientras la comunidad internacional observa si su retorno simboliza un punto de inflexión en la política venezolana y en la consolidación de un cambio político efectivo.