La obra Ayólotl: corazón de agua, de Astillero Teatro, llegará a la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque con una propuesta de teatro documental y títeres que busca acercar a niñas, niños y familias a la conservación del ajolote y el ecosistema de Xochimilco. La temporada se realizará del 10 de octubre al 15 de noviembre de 2026, con funciones los sábados y domingos a las 13:00 horas, excepto el domingo 1 de noviembre.

Con dramaturgia y dirección de Oswaldo Valdovinos, la puesta en escena combina investigación científica, testimonios de chinamperos y técnicas de títeres de mesa para abordar la crisis ambiental que enfrenta el ajolote mexicano. A diferencia de las representaciones infantiles tradicionales, la historia presenta al anfibio como una especie amenazada por la contaminación, la urbanización y el deterioro de su hábitat natural.

El proyecto se desarrolló con aportaciones del Laboratorio de Restauración Ecológica de la UNAM, encabezado por el investigador Luis Zambrano, el programa Vocaciones Científicas de la UPIICSA-IPN y la Cooperativa Cultural Chinampayolo. Estas colaboraciones permitieron incorporar información científica y conocimientos tradicionales sobre las chinampas, un sistema agrícola ancestral que contribuye a la conservación del entorno lacustre de Xochimilco.

María Teresa Adalid, productora de Astillero Teatro, explicó que la intención es superar la imagen comercial del ajolote como personaje decorativo y mostrar la importancia de proteger su entorno. La obra plantea que conservar esta especie implica recuperar la calidad del agua, preservar las chinampas y fortalecer las actividades comunitarias que mantienen vivo el ecosistema.

Uno de los elementos distintivos de Ayólotl: corazón de agua es la participación del público infantil. Al finalizar cada función, las niñas y los niños podrán subir al escenario para sembrar su propio chapín, una pequeña porción de tierra utilizada en la agricultura chinampera, que podrán llevar a casa. Con esta actividad, Astillero Teatro busca convertir la experiencia artística en una oportunidad de aprendizaje y participación ambiental.

En determinadas funciones también participará Chinampayolo, proyecto dedicado a preservar y transmitir las técnicas tradicionales de cultivo y filtración del agua. Sus integrantes compartirán conocimientos sobre la escuela de chinampas y las prácticas que contribuyen a mantener la biodiversidad de Xochimilco.

La propuesta escénica incorpora objetos cotidianos y materiales reutilizados para representar las amenazas ambientales. Mediante cascos de construcción y juguetes antiguos, los artistas dan vida a máquinas convertidas en monstruos que simbolizan la urbanización descontrolada y la contaminación. La música original de Daniel de Jesús Pérez complementa esta narrativa con composiciones como El son del ajolote, Monstruos de metal y Depredadores.

La temporada está dirigida a público a partir de seis años, con una duración aproximada de 45 minutos. Los boletos tendrán un costo de 150 pesos para adultos y 80 pesos para niños. Las funciones se realizarán en la Sala Xavier Villaurrutia, ubicada en el Centro Cultural del Bosque, en Paseo de la Reforma y Campo Marte, Ciudad de México.