Los bancos podrían perder 230 mil millones de dólares en ingresos por pagos conforme se popularizan las stablecoins, los depósitos tokenizados y las monedas digitales de bancos centrales (CBDC), según el Informe mundial sobre pagos 2027 del Instituto de Investigación de Capgemini. El estudio proyecta que estos instrumentos representarán cerca del 4% del volumen global de pagos en 2030, lo que afectaría fuentes de ingresos de alto margen como los diferenciales cambiarios, la banca corresponsal, los ingresos por fondos en circulación y las comisiones por procesamiento de transacciones.

La presión se suma a una brecha entre lo que ofrecen los bancos y lo que esperan las empresas. Solo uno de cada tres clientes corporativos está satisfecho con su principal socio bancario, pese a que el 60% de los bancos identifica la innovación en pagos para clientes corporativos como área estratégica de inversión. Además, 74% de las empresas describe los pagos transfronterizos como lentos, costosos e impredecibles, y el proceso completo de un pago corporativo tarda aproximadamente 3.5 días.

El informe, en su 22ª edición, encuestó a más de 1,100 grandes empresas con ingresos superiores a 1,000 millones de dólares. En promedio, operan en 14 mercados, mantienen relaciones con 11 bancos y realizan el 34% de su volumen de pagos B2B mediante transacciones transfronterizos. Más de la mitad (57%) señala que durante el proceso no tiene acceso al estado de los pagos en tiempo real, a sus posiciones de efectivo ni a precios transparentes, y las empresas incurren en costos equivalentes al 2% del valor de la transacción en un pago transfronterizo típico entre empresas.

Capgemini define como "dinero inteligente acelerado" a las stablecoins, los depósitos tokenizados y las CBDC, que permiten operaciones 24/7, reglas integradas y liquidación en tiempo real. El informe estima que una adopción generalizada podría liberar hasta 4 billones de dólares inmovilizados en cuentas de liquidación y liquidez. Los ejecutivos bancarios identifican los depósitos tokenizados como su principal prioridad de corto plazo, por su capacidad de permanecer en los balances y adaptarse a las regulaciones existentes; sin embargo, solo el 21% de los bancos escala activamente al menos un instrumento de este tipo, mientras el 79% restante aún evalúa su posición.

Jeroen Hölscher, líder global de Servicios de Pagos de Capgemini, afirmó que la industria de pagos entra en su periodo de disrupción más significativo desde la aparición de la banca digital. "Con 230 mil millones de dólares en juego, los bancos deben decidir qué papel quieren desempeñar en este ecosistema emergente", declaró. El 71% de las empresas elegiría un banco sobre una fintech para pagos tokenizados con costo y calidad equivalentes, pero cerca del 60% estaría dispuesto a contratar servicios de stablecoins con proveedores no bancarios si sus socios bancarios no se mantienen al ritmo del mercado; el 36% de su volumen de pagos B2B ya se canaliza por proveedores no bancarios.