La Zona Arqueológica de Cantona (ZAC) recibió esta mañana el trofeo de la Quiniela INAH 2026, en el marco de la firma de un convenio marco de colaboración entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), instancia de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, y el Ayuntamiento de Tepeyahualco. El acto, celebrado en el sitio patrimonial, estuvo encabezado por el titular del Centro INAH Puebla, Gustavo Donnadieu Cervantes, con la representación del director general del INAH, Omar Vázquez Herrera, y por el secretario de Gobierno del ayuntamiento, Said Díaz Moreno, portavoz del alcalde Said de Jesús Godos Luna.

Durante su intervención, Donnadieu Cervantes celebró la voluntad de las autoridades municipales para sumar esfuerzos en favor de la preservación del patrimonio. “Cuando las instituciones trabajan con objetivos comunes, es posible generar mejores condiciones para el desarrollo sostenible”, sostuvo el arquitecto. En tanto, Díaz Moreno subrayó que el convenio abrirá posibilidades para el desarrollo de proyectos de conservación, protección legal y difusión del amplio legado cultural de Tepeyahualco, “en el que destaca nuestra zona arqueológica, un testimonio que es orgullo comunitario” y reflejo del desarrollo cultural de la región entre los años 600 a.C. y 1050 d.C.

La responsable de la ZAC, Águeda Hernández Hernández, precisó que la firma del documento no representa el inicio de una relación, sino la consolidación formal de un trabajo construido desde hace años. “El Ayuntamiento de Tepeyahualco ha sido un aliado y nos ha brindado siempre apoyo constante. Por eso, este convenio tiene un significado especial: da certeza jurídica y establece un marco para generar acciones que permitan preservar nuestra riqueza cultural y legarla a las generaciones futuras”, afirmó.

El acto protocolario contó con la presencia de la jefa del Departamento Administrativo del Centro INAH Puebla, Marisol García Illescas, así como de la plantilla de trabajadores de custodia, taquillas y mantenimiento de la ZAC. La celebración estuvo amenizada con guisos locales, como el conejo en salsa de chile chipotle, y muestras de patrimonio inmaterial, entre ellas la danza de los negritos, interpretada por músicos y habitantes de la comunidad.

El futbol, disciplina que dio a Cantona el triunfo en la Quiniela INAH, no es una novedad para esta urbe prehispánica. A nivel nacional, Cantona es la zona arqueológica con mayor número de canchas para la práctica del juego de pelota, con 27 descubiertas hasta el momento. El torneo virtual, organizado entre junio y julio por la Coordinación Nacional de Difusión del INAH para difundir el patrimonio cultural del país, colocó a Cantona en el primer puesto dentro de la categoría de Zonas Arqueológicas, con 2,863 votos obtenidos en la ronda final.

El camino al campeonato no fue sencillo. Antes de enfrentarse en la final al sitio tamaulipeco Balcón de Montezuma, Cantona se midió ante importantes zonas arqueológicas: Altavista en semifinales, Tula en cuartos de final, Palenque en octavos y Mora-Reforma en dieciseisavos, además de Ek’ Balam, Malinalco y Cerro de la Estrella en fase de grupos.

Para Águeda Hernández, el factor decisivo fue el respaldo de los más de 4,000 visitantes que, en promedio, recibe cada mes la ZAC, así como el apoyo del Ayuntamiento de Tepeyahualco, las escuelas de educación básica y superior de la región y los internautas en general. “El reconocimiento es también para nuestros colaboradores, custodios, guías y personal de taquilla que diariamente reciben a cada visitante con una sonrisa, lo que nos ayuda a que la gente se lleve una óptima impresión y se vuelva, a su vez, embajadora de Cantona”, concluyó.