_ El rey Carlos III de Inglaterra afirmó que “la ley debe seguir su curso” tras la detención del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en Sandringham, como parte de las investigaciones relacionadas con sus presuntos vínculos con el fallecido empresario Jeffrey Epstein. El monarca expresó profunda preocupación ante las sospechas de mala conducta en el ejercicio de un cargo público e indicó que el caso deberá resolverse mediante un proceso completo y justo a cargo de las autoridades competentes.
La Policía del Valle del Támesis confirmó la detención de un hombre de Norfolk por presunta mala conducta en un cargo público, y señaló que se realizan registros en Berkshire y Norfolk. Aunque la institución no mencionó el nombre del detenido, medios británicos como la BBC indicaron que se trata del antiguo príncipe de Inglaterra y hermano del rey. La investigación avanza en paralelo a los procedimientos internos emprendidos por la familia real para retirarle títulos y privilegios.
La detención ocurre semanas después de que la Corona iniciara el proceso formal para despojar a Andrés de sus títulos restantes, medida que se sumó a su expulsión de la residencia en Windsor. El exmiembro de la familia real ya había anunciado en octubre de 2025 que renunciaba voluntariamente a sus títulos, entre ellos el de duque de York, debido a que las acusaciones en su contra afectaban el trabajo institucional de la monarquía.
En su mensaje público, Carlos III reiteró que la Casa Real colaborará plenamente con la investigación y se abstendrá de hacer más comentarios mientras el proceso esté en curso. Añadió que él y su familia continuarán con sus deberes oficiales, marcando distancia institucional de un caso que ha generado una de las mayores crisis reputacionales para la monarquía británica en los últimos años.