Adolescencia Interrumpida - NTCD Noticias
Jueves 22 de octubre de 2020

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Adolescencia Interrumpida

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Para aquellos padres con hijos adolescentes en cuarentena la situación es muy complicada porque los jóvenes también la están padeciendo mucho – no sé si más que las niñas y los niños, de quienes escribí hace unas semanas -- ya que, además del encierro, sufren con sus emociones, su sexualidad, sus cambios fisiológicos, biológicos y psicológicos.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en la Ciudad de México, en la Ciudad de México hay más de dos millones 600 mil jóvenes entre 12 y 29 años de edad. Las alcaldías con mayor población juvenil son Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón, Tlalpan y Cuauhtémoc. El 30 por ciento son adolescentes entre 12 y 17 años, es decir, alrededor de 800 mil personas.

Antes de la pandemia, la mayor preocupación de los jóvenes en la adolescencia era – sigue siendo – la incomprensión de los adultos, la violencia intrafamiliar, la delincuencia, la educación, fracasar, no poder hacer amigos, no cumplir con las expectativas de los demás, el aspecto físico, no tener pareja o no conseguir algo que desean.

Una quinta parte de los adolescentes no tiene buena comunicación con sus padres, y casi la mitad considera que su familia no entiende lo que están viviendo, sintiendo o pensando. Dos de cada diez habla con sus padres sobre sexualidad y muy pocos también señalan no tener ninguna comunicación sobre el tema.

Se calcula que un 87 por ciento inició su vida sexual después de los 13 años de edad. De las mujeres adolescentes, una quinta parte ha sufrido un embarazo no deseado y diez por ciento ha recurrido a la interrupción legal del embarazo.

Ahora que deben estar en su casa y tomar clases en línea, sin bien les va, los adolescentes han usado más el internet para enviar y recibir correos electrónicos, escuchar música, reproducir videos, ver programas y series y buscar información. Ahora en cuarentena, pasan casi todo el día frente al celular, computadora, tablet y en mucho menor medida, la televisión.

Los psicólogos señalan que entre los 12 y 17 años de edad, los jóvenes quieren distancia respecto a sus padres por lo cual el confinamiento es un verdadero desafío para ambas partes, aunque muchos adolescentes viven el aislamiento como una pausa a las exigencias propias de su edad.

La pandemia les puede provocar situaciones de estrés, depresión, ansiedad o incluso un trastorno de conducta alimentaria. Algunos se pueden volver más irritables, menos tolerantes, más explosivos, más peleadores y más enojones, y otros, silenciosos, inhibidos menos comunicativos y más aislados.

Para los padres, señales de alarma de sus hijos pueden ser: una preocupación excesiva por la salud, insomnio, dormir mal, cambios en los patrones de alimentación, dificultades en la concentración, conductas violentas, adicciones, ideas de muerte, suicidio o autoagresiones. En todos estos casos se requiere acudir con un especialista de salud mental.

La clave para este y muchos problemas de familia, y en la vida en general, es siempre la comunicación.

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