El frente frío número 4 y una vaguada en niveles altos de la atmósfera generaron condiciones meteorológicas contrastantes en México durante el 5 de noviembre, con lluvias intensas, temperaturas extremas y heladas en distintas regiones del país. El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas para cinco estados ante la posibilidad de fenómenos severos.

Las precipitaciones fuertes se concentraron en Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Chiapas, con acumulaciones de hasta 50 milímetros. Estas lluvias incrementaron el riesgo de inundaciones en zonas bajas, encharcamientos, deslaves y crecidas de ríos y arroyos, por lo que las autoridades recomendaron extremar precauciones en las áreas afectadas.

En contraste, regiones costeras y del norte del país registraron temperaturas máximas cercanas a los 40 °C, un calor inusual para la temporada que se atribuyó a la combinación de la vaguada y la entrada de aire cálido desde el sur. Este fenómeno contrastó con las heladas matutinas que afectaron zonas serranas de Chihuahua, Durango y Baja California, donde los termómetros descendieron hasta -5 °C.

En el Valle de México, el día comenzó con temperaturas frescas y cielo parcialmente nublado, mientras que por la tarde se registraron máximas de entre 25 y 27 °C, con posibilidad de lluvias aisladas y chubascos acompañados de descargas eléctricas. El viento alcanzó rachas de hasta 40 km/h en la zona.

La simultaneidad de lluvias intensas, calor extremo y heladas en diferentes regiones subraya la variabilidad climática de México y la importancia de mantener sistemas de alerta temprana y medidas de prevención para mitigar impactos en la población, la agricultura y la ganadería. Este episodio refuerza la necesidad de estrategias adaptativas frente a fenómenos meteorológicos extremos que podrían intensificarse por el cambio climático global.