Fernando Solís Luna, originario de Zinapécuaro, Michoacán de Ocampo, recibió el Galardón Nacional de la XIII Edición del Concurso Nacional Grandes Maestras y Maestros del Patrimonio Artesanal de México por su obra Cántaro armadillos, elaborada en barro modelado, bruñido, esgrafiado y ahumado. La entrega de premios se realizó en el Museo del Palacio de Bellas Artes, donde también fueron reconocidas otras 21 obras.

En total, el certamen reconoció 22 obras y otorgó tres premios especiales, 13 categorías de premios únicos y cinco menciones honoríficas. De acuerdo con la Secretaría de Cultura, estos reconocimientos buscan destacar la diversidad de conocimientos, técnicas y procesos de la creación artesanal, así como su vínculo con los territorios donde se producen y con la transmisión de saberes entre generaciones.

El jurado calificador estuvo integrado por Arturo Estrada Hernández, Carlomagno Pedro Martínez, Carlos Bravo Marentes y Silvia Alejandra Mancilla Ascencio, especialistas en arte popular y patrimonio material e inmaterial mexicano. La colección de las 22 obras ganadoras se exhibe en la Sala Justino Fernández del Museo del Palacio de Bellas Artes hasta el 28 de octubre.

Durante la ceremonia, la directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, destacó el valor simbólico de realizar la entrega en el Palacio de Bellas Artes, recinto que, señaló, mantiene una relación con el arte tradicional desde su apertura. Afirmó que los saberes y formas de creación de los artesanos mantienen vivo un patrimonio que pertenece a comunidades y territorios de todo México.

La directora general de Fonart, Sonya Santos Garza, consideró que reconocer a los grandes maestros artesanos es reconocer la profundidad de los conocimientos que existen en las comunidades y el trabajo de quienes los mantienen vivos y los transmiten a nuevas generaciones. Añadió que desde Fonart buscan que este reconocimiento se traduzca en una mayor valoración de su obra y en mejores condiciones para que estos saberes continúen formando parte de la vida cultural y económica de México.

Natalia Pollak Bianchi, directora de Patrimonio y Fomento Cultural Banamex, subrayó el impacto de la suma de esfuerzos institucionales para visibilizar a las "leyendas vivientes" que dominan disciplinas como el barro, el telar, la madera y el metal. Sostuvo que cuando las instituciones unen voluntades es posible generar nuevas oportunidades para que el arte popular tenga el reconocimiento que merece.

Al recibir el galardón, Fernando Solís Luna, representante de la quinta generación de una familia alfarera, reflexionó sobre la devoción con la que se elabora cada pieza. "La buena obra es la que se amasa con el alma, se teje con cariño y se funde con el corazón", expresó, e instó a sus colegas a enorgullecerse del camino recorrido: "Siéntanse felices porque es fruto de su trabajo, las mieles que emanan de su esfuerzo".

El concurso es organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), por conducto del Museo del Palacio de Bellas Artes, y el Banco Nacional de México, mediante Patrimonio y Fomento Cultural Banamex.