El turismo sí vota, y la frase resume el peso creciente de la actividad turística en la conversación pública de México. En el marco del Consultorio Turístico, especialistas insisten en que el sector dejó de ser un tema secundario de la agenda para convertirse en un asunto con impacto directo en el empleo, la inversión y el desarrollo regional. Su capacidad para generar divisas y dinamizar economías locales lo coloca como una pieza clave en cualquier discusión sobre el rumbo del país.

Las cifras respaldan esa relevancia. Durante el primer semestre de 2026, México recibió 24.5 millones de turistas internacionales, un incremento de 4.6% frente al mismo periodo de 2025, de acuerdo con datos preliminares de la Secretaría de Turismo (Sectur). Los ingresos por visitantes internacionales sumaron 18.8 mil millones de dólares, mientras que Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado emisor, con 6.9 millones de turistas llegados por vía aérea, equivalentes al 63.7% del total.

El turismo de cruceros también mostró un avance notable, con 6.6 millones de pasajeros, un aumento de 15.2% en comparación con el año previo. Este segmento refuerza la posición de los puertos mexicanos como escalas obligadas en el Caribe y el Pacífico, y abre oportunidades para el comercio local, los prestadores de servicios y la infraestructura portuaria, además de consolidar la diversificación de la oferta turística nacional.

En el calendario del sector destaca el Ángel del Turismo 2026, que se llevará a cabo el 29 de octubre en Puebla. En su undécima edición, el reconocimiento distingue a personas, empresas, destinos y proyectos que han transformado la industria. Puebla, conocida como la Ciudad de los Ángeles, será sede de una gala que reunirá a líderes y profesionales del ramo para celebrar la excelencia y la innovación.

El Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), que representa a más del 96% del sector en el país, mantiene su trabajo por mejorar la competitividad de México como destino. Integrado por empresarios, cámaras y asociaciones, el organismo impulsa un crecimiento sustentable basado en inversiones con rentabilidad y confianza. En conjunto, estos datos y eventos confirman que el turismo sí vota: su peso económico y social lo vuelve un actor decisivo para el futuro inmediato.