El Programa de Trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas (TCPH) del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) ha logrado aumentar la supervivencia a cinco años en el 70 por ciento y a 10 años en el 65 por ciento en pacientes con enfermedades hematológicas de alta complejidad como leucemias, linfomas y anemia aplásica que reciben un trasplante de médula ósea, informó Eucario León Rodríguez, jefe del Servicio de Oncología y responsable del programa en adultos.

De acuerdo con el Instituto, uno de los principales avances incorporados en los últimos años es el crecimiento de los trasplantes haploidénticos, con 50 por ciento de compatibilidad, modalidad que el INCMNSZ ha fortalecido progresivamente desde 2022. Actualmente, la posibilidad de disponer de un donante familiar puede alcanzar alrededor de 70 a 80 por ciento al considerar alternativas haploidénticas, debido a que cada hermano o padre puede ser un posible donador, señaló León Rodríguez.

El especialista explicó que el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas no debe entenderse como una cirugía convencional, sino como un proceso mediante el cual se administran células capaces de restablecer la producción de los diferentes componentes de la sangre después del tratamiento de acondicionamiento, que puede consistir en quimioterapia o radioterapia.

Sobre la donación, el jefe del Servicio de Oncología afirmó que se trata de un procedimiento seguro, ya que, a diferencia de la donación de un órgano sólido, la médula ósea se regenera después del procedimiento. Indicó que las personas candidatas a donar son sometidas previamente a una evaluación médica integral para comprobar el funcionamiento de órganos como corazón, pulmones y riñones, además de descartar infecciones transmisibles y enfermedades que pudieran incrementar los riesgos para el donante o el receptor.

León Rodríguez subrayó que la presencia de una enfermedad crónica no excluye automáticamente la posibilidad de donar. Personas con hipertensión arterial o diabetes adecuadamente controladas pueden ser consideradas, siempre después de una valoración individual.

El Programa de TCPH del INCMNSZ mantiene un modelo de atención que busca obtener resultados adecuados y responde, entre otros factores, a menores costos de medicamentos, hospitalización, recursos humanos, transfusiones y obtención de componentes sanguíneos dentro del sector salud. Para las personas atendidas en el Instituto, el programa de gratuidad permite que el trasplante sea sin costo alguno para el paciente.

Los candidatos son inicialmente diagnosticados y tratados por el Servicio de Hematología y, una vez controlada la enfermedad, cada caso susceptible de TCPH se presenta y analiza individualmente por el equipo especializado para determinar la indicación y oportunidad del procedimiento. El programa puede llegar a efectuar entre 30 y 40 trasplantes al año, de acuerdo con la información difundida por el Instituto.