El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y la Administración de Desarrollo Rural (RDA) de la República de Corea firmaron un Memorando de Entendimiento (MOU) para fortalecer la cooperación científico-tecnológica y desarrollar acciones conjuntas orientadas a atender los desafíos del sector agropecuario de ambos países. La firma se realizó el 23 de septiembre en las instalaciones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, con la participación de representantes de México y Corea.

Durante el acto, el director general interino del INIFAP, Alejandro Espinosa Calderón, señaló que la colaboración permitirá complementar las capacidades y experiencias de ambas instituciones en áreas estratégicas para el desarrollo rural. Destacó el potencial de cooperación en cultivos como arroz, maíz, frijol y trigo, así como en tecnologías y maquinaria agrícola orientadas a las necesidades de los pequeños productores.

El administrador de la RDA, Seungdon Lee, resaltó la experiencia de Corea en la transformación de su agricultura y afirmó que el intercambio entre ambas instituciones permitirá identificar tecnologías que puedan adaptarse a las condiciones productivas de México. Mencionó en particular las capacidades en el cultivo de arroz y en maquinaria para pequeñas y medianas explotaciones agrícolas, además de la importancia de impulsar estancias e intercambio de investigadores y especialistas para fortalecer el conocimiento y generar soluciones acordes con las necesidades de cada país.

Tras la firma del MOU, representantes del INIFAP, la RDA y la Secretaría de Agricultura sostuvieron una mesa de trabajo para definir las primeras acciones de colaboración. Entre los temas analizados estuvieron la cooperación para el desarrollo de un sistema mutuo de certificación de maquinaria agrícola, las tecnologías para incrementar la producción de arroz y los mecanismos para facilitar la movilidad del personal investigador.

Como parte de los trabajos de seguimiento, se planteó elaborar propuestas técnicas que permitan definir proyectos concretos y establecer las condiciones para iniciar acciones de cooperación a partir de 2027. Con ello, las instituciones buscan construir una agenda de colaboración científica y tecnológica orientada a la innovación y al desarrollo del sector.