La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó el 24 de septiembre de 2026 la iniciativa de Ley de Economía Digital, cuyo objetivo central es fomentar el uso de pagos electrónicos y reducir de manera gradual la dependencia del efectivo en las transacciones cotidianas. La propuesta busca transformar el panorama financiero del país mediante la digitalización de los pagos, sin prohibir el uso de billetes y monedas, sino facilitando alternativas tecnológicas más seguras y eficientes.

En México, aproximadamente el 85% de los pagos menores a 500 pesos se realizan en efectivo, una alta dependencia que se asocia con problemas como la evasión fiscal, la corrupción y la inseguridad. La Ley de Economía Digital pretende abordar estos desafíos promoviendo la adopción de pagos electrónicos, lo que facilitaría la formalización de negocios y mejoraría la recaudación fiscal sin necesidad de aumentar impuestos. La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia para combatir la evasión fiscal y avanzar en la formalidad económica.

La propuesta contempla el uso de infraestructuras existentes como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y la plataforma CoDi para agilizar transferencias y pagos digitales. Además, se prevé la apertura de cuentas bancarias de manera electrónica con un límite de hasta 130,000 pesos, lo que permitirá a los usuarios realizar pagos a través de sus teléfonos móviles. La presidenta Sheinbaum lidera esta iniciativa, respaldada por José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), quienes han enfatizado la importancia de la digitalización para mejorar la eficiencia en los pagos y reducir la corrupción.

La implementación de la ley será gradual y comenzará con sectores estratégicos como gasolineras y peajes carreteros, donde se busca reducir el uso de efectivo sin imponer comisiones adicionales. Es importante destacar que la iniciativa no prohíbe el uso de efectivo, sino que busca facilitar y promover el uso de tecnologías digitales para pagos, mejorando la seguridad y eficiencia de las transacciones. Este enfoque gradual permitirá evaluar los resultados y ajustar la estrategia conforme se avance en la adopción de los pagos electrónicos.

La Ley de Economía Digital es relevante porque aborda problemas estructurales de la economía mexicana, como la alta informalidad y la evasión fiscal. Al promover los pagos electrónicos, se espera mejorar la transparencia financiera, facilitar el acceso a servicios bancarios para la población no bancarizada y fortalecer la seguridad en las transacciones comerciales. Además, la digitalización de los pagos puede contribuir a una mayor eficiencia en la recaudación fiscal y a la reducción de la corrupción asociada con el manejo de efectivo, sentando las bases para un sistema financiero más moderno e inclusivo.