La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este jueves 11 de junio su conferencia matutina desde Palacio Nacional, donde abordó tres temas centrales: la inauguración del Mundial 2026, las protestas de la CNTE y la próxima revisión del T-MEC. La mandataria confirmó que el partido inaugural entre México y Sudáfrica se llevará a cabo a las 13:00 horas en el Estadio Ciudad de México, sin contratiempos, pese a las movilizaciones anunciadas por el magisterio. Sheinbaum aseguró que se implementaron medidas de seguridad para garantizar el desarrollo del evento y la protección de los asistentes.

En relación con las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la presidenta señaló que las negociaciones con el gremio no lograron acuerdos concretos. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, acusó a la CNTE de tener motivaciones políticas y de buscar afectar la imagen internacional de México durante un evento de gran visibilidad. Sheinbaum reiteró su disposición al diálogo, pero advirtió que no se permitirán actos que pongan en riesgo la seguridad o el orden público.

En el ámbito económico, Sheinbaum se refirió a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la cual cobra relevancia tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre posibles modificaciones al acuerdo. La presidenta subrayó que México está preparado para defender sus intereses y mantener una relación comercial equilibrada y beneficiosa para las tres naciones. Destacó que el país cuenta con argumentos sólidos para negociar y proteger sectores clave como el automotriz y el agrícola.

La coincidencia de la inauguración del Mundial con las protestas de la CNTE y las tensiones en torno al T-MEC coloca a México en una posición compleja. El evento deportivo representa una oportunidad para proyectar una imagen positiva del país a nivel global, pero las movilizaciones internas y las negociaciones comerciales podrían afectar esa percepción. Sheinbaum insistió en que el gobierno mantiene el control de la situación y que la seguridad y el desarrollo del Mundial están garantizados.

En resumen, la conferencia matutina reflejó la capacidad del gobierno para gestionar simultáneamente desafíos de distinta naturaleza: la organización de un evento deportivo de magnitud mundial, la atención a demandas sociales internas y la defensa de los intereses comerciales de México en el exterior. La presidenta cerró su intervención llamando a la unidad y al diálogo como herramientas para superar las diferencias y fortalecer la estabilidad del país.