La movilización por el 12 aniversario de los hechos de Ayotzinapa, Guerrero, que partió del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino, reunió a 5 mil personas y concluyó con saldo blanco, informó el Gobierno de la Ciudad de México a través de las secretarías de Gobierno (SECGOB) y de Seguridad Ciudadana (SSC).

La SSC desplegó 800 elementos de la Policía Metropolitana y 200 de la Subsecretaría de Control de Tránsito, además de 60 paramédicos, cuatro ambulancias y ocho motoambulancias del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), sin que se registraran atenciones médicas. La SECGOB mantuvo presencia durante el recorrido a través del Grupo de Diálogo y Convivencia, integrado por 400 servidores públicos de la Subsecretaría de Concertación Política, Prevención y Buen Gobierno, la Dirección General de Gobierno, la Instancia Ejecutora del Sistema Integral de Derechos Humanos y el Mecanismo de Protección Integral de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Personal de la Subsecretaría de Programas de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Pública realizó recorridos previos y durante la movilización para informar a responsables de establecimientos comerciales sobre el desarrollo de la marcha y emitir recomendaciones preventivas para el resguardo de sus negocios.

Durante la movilización, un grupo de aproximadamente 70 personas encapuchadas, ajenas a la organización de la marcha, realizó actos de vandalismo y ocasionó daños en mobiliario urbano, estaciones del transporte público y algunos establecimientos ubicados sobre Avenida Chapultepec, Avenida Paseo de la Reforma, Avenida Juárez y en inmediaciones del Zócalo. Las autoridades capitalinas mantuvieron presencia en los distintos puntos del recorrido para prevenir mayores afectaciones y garantizar la integridad de las personas. Según el gobierno local, la movilización transcurrió en su mayoría sin incidentes de consideración y las actividades en el Centro Histórico se desarrollaron con normalidad una vez concluido el recorrido.

El Gobierno de la Ciudad de México señaló que mantiene su disposición al diálogo y al respeto a los derechos humanos, y reconoció la exigencia de verdad y justicia de las familias de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.