Los arqueros mexicanos Maya Casas, de 16 años y originaria de Querétaro, y Diego Góngora, de 15 años y representante de Quintana Roo, se preparan para competir en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, informó la fuente.

Maya Casas practica tiro con arco desde agosto de 2022, cuando llegó a Querétaro a los 12 años. Su intención inicial era practicar otro deporte, pero al buscar opciones encontró el tiro con arco. "Yo llegué buscando otro deporte, pero por casualidad encontré el tiro con arco y me llamó muchísimo la atención la disciplina y la dinámica; fue algo que me atrapó y empecé a entrenarlo y luego cuando gané mi primera medalla supe que quería llegar a algo más grande y hoy estoy muy feliz porque voy a Dakar y estoy cumpliendo un sueño", declaró la arquera.

Para la queretana, uno de los principales desafíos ha sido manejar la frustración. "Uno de mis mayores retos ha sido controlar la frustración, porque en este deporte tienes que repetir las cosas muchas veces hasta que te salgan bien; un error muy pequeño en la técnica puede cambiar toda tu flecha, entonces he aprendido que, aunque ya sea seleccionada nacional, todavía soy muy joven y tengo muchísimo por aprender", señaló. Sobre su participación en Dakar 2026, consideró que representa un nuevo objetivo en su trayectoria: "Representar a mi país es lo que siempre había querido. Ya lo he hecho antes, pero nada como unos Juegos Olímpicos, ser la representante de México en mi deporte es un honor muy grande que me gané con esfuerzo y dedicación. Al principio impone y da miedo, pero también es una emoción enorme". Entre sus metas futuras mencionó integrarse a la selección nacional mayor, competir en Copas del Mundo y eventualmente participar en unos Juegos Olímpicos.

Diego Góngora, de 15 años y representante de Quintana Roo, se acercó al tiro con arco gracias a su hermana mayor, Alexa, quien participó en una Olimpiada en 2022. "Mis inicios en el tiro con arco fueron gracias a mi hermana Alexa y desde entonces me llamó la atención porque era una oportunidad para viajar y hacer nuevos amigos de toda la República", comentó. El arquero enfrentó un reto cuando en una Olimpiada se rompió su equipo y tuvieron que conseguir una pieza nueva un día antes de la clasificación. "Eso me enseñó a estar preparado para cualquier circunstancia, sin importar qué tan grave sea", afirmó.

Su clasificación a Dakar 2026 representa, según la fuente, una recompensa al esfuerzo de sus entrenamientos y dedicación. "Es un orgullo muy grande, tanto para mí como para mi familia, gracias a todo el esfuerzo y la dedicación que le he puesto a mis entrenamientos y competencias", expresó. El quintanarroense aspira a consolidarse dentro de la selección nacional y continuar su desarrollo hasta alcanzar los escenarios más importantes del tiro con arco.

Ambos atletas tendrán la oportunidad de adquirir experiencia internacional y fortalecer su preparación competitiva en Dakar 2026, competencia que se perfila como un impulso hacia nuevas metas y como parte del futuro del tiro con arco de México.