México participará en la Decimoséptima Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP17), que se celebra del 19 al 30 de octubre en Ereván, Armenia, con una agenda centrada en detener y revertir la pérdida de biodiversidad, fortalecer la restauración ecológica y vincular la conservación con la justicia ambiental y el bienestar de las comunidades, informó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

La conferencia, que se realiza bajo el lema "Acción por la naturaleza", reúne a representantes de 196 países y organizaciones regionales para evaluar la implementación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal y acordar medidas que permitan alcanzar sus metas hacia 2030. En el mismo marco se llevan a cabo la 12a Reunión de las Partes del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología y la 6a Reunión de las Partes del Protocolo de Nagoya sobre Acceso y Participación en los Beneficios.

La delegación mexicana estará encabezada por la subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental de la Semarnat, Marina Robles García, e integrada por la titular de la Unidad Coordinadora de Asuntos Internacionales, Camila Zepeda Lizama; el comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas, Pedro Álvarez Icaza Longoria; el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), Raúl Jiménez Rosenberg; y el director general para Temas Globales de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto de León Huerta. También participan equipos técnicos de las instituciones.

De acuerdo con la dependencia, la delegación promoverá que los compromisos multilaterales se traduzcan en acciones concretas mediante financiamiento, cooperación científica y técnica, transferencia tecnológica y creación de capacidades. Esta visión, señaló, reconoce la conservación, la restauración y el uso sostenible de la biodiversidad como elementos esenciales del bienestar social.

Durante el Segmento de Alto Nivel, previsto para el 27 y 28 de octubre, la subsecretaria Marina Robles presentará las prioridades de México para fortalecer la conservación y la restauración de los ecosistemas, ampliar el acceso al financiamiento y reconocer la contribución de los pueblos indígenas y las comunidades locales a la protección de la biodiversidad.

Uno de los proyectos que México presentará es el Corredor Biocultural Gran Selva Maya, iniciativa de cooperación con Guatemala y Belice formalizada mediante la Declaración de Calakmul en agosto de 2025. Asimismo, destacará sus avances en conservación a través de sus 232 Áreas Naturales Protegidas federales y de la red de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación, esfuerzos que contribuyen a la Meta 3 del Marco Mundial: conservar efectivamente, para 2030, al menos el 30% de las zonas terrestres, de aguas continentales, marinas y costeras.

En las negociaciones, la delegación mexicana impulsará la movilización de recursos financieros adicionales para los países en desarrollo y promoverá mecanismos eficientes, transparentes y accesibles que fortalezcan las capacidades nacionales y la implementación de las estrategias y planes de acción sobre biodiversidad. En este ámbito destacará MEx30x30, proyecto para fortalecer la gestión efectiva de las Áreas Naturales Protegidas federales y contribuir a la Meta 3, con financiamiento de 18.5 millones de dólares del Fondo para el Marco Mundial de Biodiversidad.

La delegación también participará en la revisión de los avances colectivos en la implementación del Marco y en las discusiones sobre la denominada Ruta de Ereván, para identificar brechas, fortalecer los medios de implementación y orientar la cooperación hacia resultados verificables. Además, promoverá la transformación de incentivos para la biodiversidad y el desarrollo de instrumentos económicos y financieros favorables a la conservación, la restauración y el uso sostenible.

México defenderá el reconocimiento de los pueblos indígenas y las comunidades locales como actores fundamentales de la conservación, así como su participación plena y efectiva en las decisiones, con respeto a sus derechos, conocimientos tradicionales, prácticas bioculturales y formas de organización, indicó la dependencia.