México repatriará tres piezas arqueológicas desde Nueva York
_ Las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura del Gobierno de México, esta última a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), informaron que alistan la repatriación de tres piezas arqueológicas que forman parte de la identidad de la nación mexicana. La devolución de los bienes se concretó el 15 de julio de 2026, con la entrega al Consulado General de México en Nueva York, Estados Unidos, como resultado del diálogo internacional para la recuperación del patrimonio cultural. De acuerdo con el anuncio, los objetos serán enviados próximamente a la Consultoría Jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la Ciudad de México, vía valija diplomática, para su entrega oficial al INAH.
La restitución se enmarca en las políticas públicas instrumentadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para la concienciación dentro y fuera de las fronteras del país en materia de patrimonio cultural. El primer bien patrimonial es una figura antropomorfa de estilo Ixtlán del Río, modelada en barro, con aplicación de pastillaje, pintura e incisión, de 91 centímetros de altura. La pieza representa a un guerrero ataviado con yelmo, arracadas, ajorcas y coraza, quien sujeta una lanza sobre el hombro, y es una muestra relevante de la tradición Tumbas de Tiro del occidente de México.
Cabe destacar que esa figura, elaborada entre los años 100 a.C. y 600 d.C., formaba parte de la colección del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Su restitución fue posible gracias a las investigaciones de la Fiscalía de Distrito de Manhattan y a instancias del propio recinto, al cual las autoridades mexicanas agradecen su ética y responsabilidad institucional. El segundo objeto es un cajete de piedra que, por su morfología, se determina que procede de la región central del territorio que hoy ocupa el estado de Guerrero, y se sitúa cronológicamente entre los años 300 y 900 d.C.
La tercera pieza es una navajilla prismática elaborada en obsidiana mediante las técnicas de presión y percusión, ejemplo de la industria lítica desarrollada a lo largo de la época prehispánica en territorio mesoamericano. Cada uno de los objetos estaba vinculado a una investigación penal coordinada por la Unidad de Tráfico de Antigüedades, de la Oficina del Fiscal de Distrito de Manhattan, en Nueva York. Estos dictámenes forman parte de los procedimientos que permitieron confirmar el origen prehispánico de las piezas y su carácter de propiedad de la nación mexicana.
Especialistas del INAH realizaron los dictámenes arqueológicos mediante una cuidadosa revisión técnica y concluyeron que los bienes son de origen prehispánico y, por tanto, son propiedad de la nación mexicana, en términos de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Con ello, se refuerza el compromiso del Gobierno de México en la recuperación de bienes patrimoniales que han sido sustraídos o comercializados de manera ilícita, así como la colaboración con instancias internacionales para combatir el tráfico de antigüedades.
Actualmente, las tres piezas permanecen en el Consulado General de México en Nueva York. En los próximos días serán enviadas a la Consultoría Jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la Ciudad de México, a través de valija diplomática, para su entrega oficial al INAH. Con esta acción, el gobierno mexicano continúa avanzando en la protección y restitución del patrimonio cultural, en un esfuerzo conjunto con autoridades extranjeras que permiten el retorno de bienes arqueológicos esenciales para la memoria histórica del país.
La restitución se enmarca en las políticas públicas instrumentadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para la concienciación dentro y fuera de las fronteras del país en materia de patrimonio cultural. El primer bien patrimonial es una figura antropomorfa de estilo Ixtlán del Río, modelada en barro, con aplicación de pastillaje, pintura e incisión, de 91 centímetros de altura. La pieza representa a un guerrero ataviado con yelmo, arracadas, ajorcas y coraza, quien sujeta una lanza sobre el hombro, y es una muestra relevante de la tradición Tumbas de Tiro del occidente de México.
Cabe destacar que esa figura, elaborada entre los años 100 a.C. y 600 d.C., formaba parte de la colección del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Su restitución fue posible gracias a las investigaciones de la Fiscalía de Distrito de Manhattan y a instancias del propio recinto, al cual las autoridades mexicanas agradecen su ética y responsabilidad institucional. El segundo objeto es un cajete de piedra que, por su morfología, se determina que procede de la región central del territorio que hoy ocupa el estado de Guerrero, y se sitúa cronológicamente entre los años 300 y 900 d.C.
La tercera pieza es una navajilla prismática elaborada en obsidiana mediante las técnicas de presión y percusión, ejemplo de la industria lítica desarrollada a lo largo de la época prehispánica en territorio mesoamericano. Cada uno de los objetos estaba vinculado a una investigación penal coordinada por la Unidad de Tráfico de Antigüedades, de la Oficina del Fiscal de Distrito de Manhattan, en Nueva York. Estos dictámenes forman parte de los procedimientos que permitieron confirmar el origen prehispánico de las piezas y su carácter de propiedad de la nación mexicana.
Especialistas del INAH realizaron los dictámenes arqueológicos mediante una cuidadosa revisión técnica y concluyeron que los bienes son de origen prehispánico y, por tanto, son propiedad de la nación mexicana, en términos de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Con ello, se refuerza el compromiso del Gobierno de México en la recuperación de bienes patrimoniales que han sido sustraídos o comercializados de manera ilícita, así como la colaboración con instancias internacionales para combatir el tráfico de antigüedades.
Actualmente, las tres piezas permanecen en el Consulado General de México en Nueva York. En los próximos días serán enviadas a la Consultoría Jurídica de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la Ciudad de México, a través de valija diplomática, para su entrega oficial al INAH. Con esta acción, el gobierno mexicano continúa avanzando en la protección y restitución del patrimonio cultural, en un esfuerzo conjunto con autoridades extranjeras que permiten el retorno de bienes arqueológicos esenciales para la memoria histórica del país.
Sigue la conversación en Facebook y revisa más actualizaciones de esta nota.