Maestros en pandemia, también héroes anónimos - NTCD Noticias
Miércoles 25 de noviembre de 2020

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Maestros en pandemia, también héroes anónimos

Maestros en pandemia, también héroes anónimos

Maestros en pandemia, también héroes anónimos


Ser maestra o maestro no es una ocupación sencilla: se necesita de gran compromiso, dedicación, esfuerzo, responsabilidad y paciencia para educar, formar y orientar. Con la pandemia, esa responsabilidad se ha complicado, en especial para los docentes de educación básica en la Ciudad de México.

En la capital del país hay unos cien mil profesores de educación pública inicial, preescolar, primaria y secundaria en alrededor de cinco mil planteles distribuidos en las 16 alcaldías, con limitaciones diferentes ahora que las clases deben ser a distancia. Hay otras cuatro mil escuelas particulares también con su problemática específica.

Cuando había cursos presenciales, el docente hacia muchas de las tareas que debían ser de los padres: psicólogo, doctor, vigilante, supervisor y por supuesto, maestro. En cada turno, el catedrático no se daba abasto para atender a sus alumnos durante su horario.

Desde marzo, con la emergencia sanitaria, los docentes laboran más y deben adaptarse a las nuevas tecnologías, aunque gran parte de ellos ni siquiera las conocían o habían oído hablar de ellas. Una maestra de Iztapalapa, Rosita, me comentó que hay ocasiones en que es medianoche y los padres y los estudiantes están preguntando la manera de hacer un ejercicio o están mandando evidencias de trabajo.

La profesora Rosita reconoció que el uso de la tecnología es complicada para ella y supone que es más para los estudiantes, los papás y los abuelitos. Aunque la estrategia Aprende en casa, usada en este ciclo escolar 2020 – 2021 usa tres modalidades: televisión, plataforma virtual y herramientas tecnológicas, ella está usando más grupos de whatsapp o correo electrónico para el envío de tareas.

Otro profesor me comentó que la experiencia de las clases a distancia ha sido muy complicada porque muchos alumnos viven en colonias de alta marginación donde ni siquiera llega el internet y otros no tienen para pagar. Él mismo tiene dificultades para tener una buena comunicación desde su casa donde imparte su clase.

Otra situación que ha dificultado la responsabilidad de los docentes es que muchos de ellos también deben atender a sus hijos al mismo tiempo que dan su curso. Además, tuvieron que adaptar sus programas, sus actividades, con base en el apoyo de los padres, pero esto no siempre sucede.

Hay algunos papás que se desesperan o no entienden esta “nueva normalidad” que se está viviendo en la educación en México y se molestan con los maestros por la enseñanza o por la atención que consideran inadecuada para sus hijos. El docente entonces se convierte también en mediador y conciliador.

Las autoridades de la Secretaría de Educación Pública han advertido que las clases presenciales volverán al país cuando los estados estén en semáforo verde y con protocolos muy estrictos. La Ciudad de México sigue estando en color naranja y así seguirá durante buen tiempo. En estas circunstancias, al igual que los trabajadores de la salud, los maestros también son héroes anónimos en esta emergencia sanitaria.

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