Oaxaca: exposición reúne memoria del graffiti urbano de 1995 a 2005
_ La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), inaugurarán el viernes 7 de agosto la exposición "Me veo allí donde no estoy. Evocaciones difusas a través de un archivo incompleto de graffiti" en El Alacrán, espacio del IAGO. La muestra es resultado de una investigación colectiva sobre la escena del graffiti oaxaqueño entre 1995 y 2005, reúne fotografías, bocetos y objetos provenientes de los acervos de más de 30 participantes, y estará acompañada por una publicación de distribución gratuita.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, afirmó: "Esta exposición recupera, junto con la comunidad del graffiti, la memoria de una generación que renovó el paisaje urbano de Oaxaca. Convertir esa experiencia colectiva en una muestra y un archivo permite reconocer a sus protagonistas, ampliar nuestra comprensión de la historia cultural y abrirla al diálogo con nuevas generaciones". La declaración subraya el sentido colectivo del proyecto, que busca visibilizar a quienes participaron en la transformación del entorno urbano oaxaqueño durante ese periodo.
Bajo la curaduría y coordinación de Itandehui Franco Ortiz, la muestra forma parte del programa Un archivo incompleto de graffiti. Para su realización se contó con materiales conservados por más de 30 integrantes de la comunidad del graffiti en Oaxaca, entre ellos Mex, Wacko, Yankel y Beach, quienes aportaron archivos y acompañaron el desarrollo del proyecto. La museografía estuvo a cargo de Emmanuel Santos "Cer", también integrante de esta comunidad.
Lejos de ofrecer un relato cerrado o de apelar a la nostalgia, el recorrido parte del valor de lo incompleto para reflexionar sobre aquello que permanece en la memoria, aun cuando muchas imágenes y objetos se hayan perdido con el paso del tiempo. "Nos interesaba preguntarnos cómo, desde el presente, podemos reinterpretar esas imágenes, reinterpretarnos a nosotros mismos y dejar un testimonio para las nuevas generaciones", explicó la curadora, quien destacó que el proyecto busca abrir nuevas formas de relacionarse con el pasado desde la experiencia compartida.
La exposición es resultado de Cartografías Callejeras, iniciativa impulsada por el IAGO que, mediante talleres, conversatorios, laboratorios creativos y encuentros con quienes formaron parte de esta escena, permitió reunir más de 900 fotografías y otros materiales documentales. A partir de ese conjunto se realizó una selección que reconoce el valor de la memoria fragmentaria y de los archivos construidos colectivamente. La curaduría optó por integrar tanto imágenes conservadas como vacíos, en un ejercicio que no pretende reconstruir una historia única, sino evidenciar las múltiples capas de una experiencia compartida.
El recorrido se organiza en diez núcleos temáticos concebidos como "islas de memoria", donde convergen historias de amistad, creación y aprendizaje. En ellas dialogan los primeros encuentros de la comunidad, las mujeres pioneras del graffiti en Oaxaca, las transformaciones sociales que marcaron a una generación y la evolución de los estilos y lenguajes visuales que dieron identidad a este movimiento. Cada núcleo invita al público a detenerse en los procesos y relaciones que hicieron posible la producción de estas obras.
Lejos de trasladar el graffiti al museo como un objeto aislado, la muestra pone el acento en los vestigios que acompañaron su desarrollo. Fotografías analógicas, bocetos, prendas, latas de aerosol y otros objetos revelan procesos creativos, redes de colaboración y formas de convivencia que hicieron posible esta experiencia colectiva, al tiempo que reivindican el dibujo y los procesos manuales como parte fundamental de ella. Con esto, la exposición amplía la mirada más allá del resultado final y coloca en el centro el hacer compartido.
Uno de los ejes de la exposición está dedicado a las mujeres que participaron en la escena del graffiti, cuyas aportaciones han sido poco visibles. A partir de las escasas imágenes recuperadas, este apartado reconoce su presencia y contribución dentro de una práctica dominada por los hombres. La inclusión de este núcleo temático busca subsanar un vacío histórico y abrir preguntas sobre el lugar de las mujeres en los movimientos urbanos y culturales de Oaxaca.
Como parte del proyecto, el IAGO presentará una publicación de distribución gratuita que reunirá cerca de 200 imágenes y testimonios de las personas que compartieron sus archivos para la exposición. La edición también podrá consultarse en formato digital, con el propósito de preservar este acervo documental y acercarlo a nuevas generaciones interesadas en conocer una faceta poco explorada de la cultura urbana en Oaxaca. Esta publicación se suma al archivo como una herramienta de consulta y memoria colectiva.
Me veo allí donde no estoy. Evocaciones difusas a través de un archivo incompleto de graffiti abrirá al público el 7 de agosto en El Alacrán, espacio del IAGO, ubicado en Macedonio Alcalá 507, Centro Histórico de Oaxaca de Juárez. La exposición podrá visitarse hasta el 19 de septiembre de 2026.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, afirmó: "Esta exposición recupera, junto con la comunidad del graffiti, la memoria de una generación que renovó el paisaje urbano de Oaxaca. Convertir esa experiencia colectiva en una muestra y un archivo permite reconocer a sus protagonistas, ampliar nuestra comprensión de la historia cultural y abrirla al diálogo con nuevas generaciones". La declaración subraya el sentido colectivo del proyecto, que busca visibilizar a quienes participaron en la transformación del entorno urbano oaxaqueño durante ese periodo.
Bajo la curaduría y coordinación de Itandehui Franco Ortiz, la muestra forma parte del programa Un archivo incompleto de graffiti. Para su realización se contó con materiales conservados por más de 30 integrantes de la comunidad del graffiti en Oaxaca, entre ellos Mex, Wacko, Yankel y Beach, quienes aportaron archivos y acompañaron el desarrollo del proyecto. La museografía estuvo a cargo de Emmanuel Santos "Cer", también integrante de esta comunidad.
Lejos de ofrecer un relato cerrado o de apelar a la nostalgia, el recorrido parte del valor de lo incompleto para reflexionar sobre aquello que permanece en la memoria, aun cuando muchas imágenes y objetos se hayan perdido con el paso del tiempo. "Nos interesaba preguntarnos cómo, desde el presente, podemos reinterpretar esas imágenes, reinterpretarnos a nosotros mismos y dejar un testimonio para las nuevas generaciones", explicó la curadora, quien destacó que el proyecto busca abrir nuevas formas de relacionarse con el pasado desde la experiencia compartida.
La exposición es resultado de Cartografías Callejeras, iniciativa impulsada por el IAGO que, mediante talleres, conversatorios, laboratorios creativos y encuentros con quienes formaron parte de esta escena, permitió reunir más de 900 fotografías y otros materiales documentales. A partir de ese conjunto se realizó una selección que reconoce el valor de la memoria fragmentaria y de los archivos construidos colectivamente. La curaduría optó por integrar tanto imágenes conservadas como vacíos, en un ejercicio que no pretende reconstruir una historia única, sino evidenciar las múltiples capas de una experiencia compartida.
El recorrido se organiza en diez núcleos temáticos concebidos como "islas de memoria", donde convergen historias de amistad, creación y aprendizaje. En ellas dialogan los primeros encuentros de la comunidad, las mujeres pioneras del graffiti en Oaxaca, las transformaciones sociales que marcaron a una generación y la evolución de los estilos y lenguajes visuales que dieron identidad a este movimiento. Cada núcleo invita al público a detenerse en los procesos y relaciones que hicieron posible la producción de estas obras.
Lejos de trasladar el graffiti al museo como un objeto aislado, la muestra pone el acento en los vestigios que acompañaron su desarrollo. Fotografías analógicas, bocetos, prendas, latas de aerosol y otros objetos revelan procesos creativos, redes de colaboración y formas de convivencia que hicieron posible esta experiencia colectiva, al tiempo que reivindican el dibujo y los procesos manuales como parte fundamental de ella. Con esto, la exposición amplía la mirada más allá del resultado final y coloca en el centro el hacer compartido.
Uno de los ejes de la exposición está dedicado a las mujeres que participaron en la escena del graffiti, cuyas aportaciones han sido poco visibles. A partir de las escasas imágenes recuperadas, este apartado reconoce su presencia y contribución dentro de una práctica dominada por los hombres. La inclusión de este núcleo temático busca subsanar un vacío histórico y abrir preguntas sobre el lugar de las mujeres en los movimientos urbanos y culturales de Oaxaca.
Como parte del proyecto, el IAGO presentará una publicación de distribución gratuita que reunirá cerca de 200 imágenes y testimonios de las personas que compartieron sus archivos para la exposición. La edición también podrá consultarse en formato digital, con el propósito de preservar este acervo documental y acercarlo a nuevas generaciones interesadas en conocer una faceta poco explorada de la cultura urbana en Oaxaca. Esta publicación se suma al archivo como una herramienta de consulta y memoria colectiva.
Me veo allí donde no estoy. Evocaciones difusas a través de un archivo incompleto de graffiti abrirá al público el 7 de agosto en El Alacrán, espacio del IAGO, ubicado en Macedonio Alcalá 507, Centro Histórico de Oaxaca de Juárez. La exposición podrá visitarse hasta el 19 de septiembre de 2026.