Pemex controla pozo Krem-1 en Las Choapas; productores esperan remediación
_ Tras casi cinco meses, Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró el pozo Krem-1 en Las Choapas, Veracruz, que en días recientes fue visto con fuego o vapor emanando de su estructura.
Trabajadores de Pemex revisaron las instalaciones en el ejido La Guadalupe, donde ya se realizan labores de compactación de la zona siniestrada, mientras otros empleados inspeccionan que ningún flujo salga a la superficie.
En la llamada zona cero, todo permanece quemado alrededor. Cerca de una vivienda habitada por la familia de un mayoral que cuidaba el rancho ganadero, a escasos metros de donde ocurrió la explosión del Krem-1, se observa maquinaria y rastros del incendio. La familia tuvo que salir huyendo.
La emergencia ambiental es visible en el suelo: miles de árboles quemados, decenas de hectáreas de pastizales dañadas, insectos sin vida esparcidos por la zona y aves que murieron por el gas y el fuego.
Aunque los pobladores han recibido atención en caminos y jornadas médicas, su principal preocupación es la recuperación de sus campos.
“Vi como salía humo y las aves en el cielo pasaban junto a la lumbre y se caían. Ahorita prácticamente todo un desierto, quedó en el olvido. Principalmente la salud, pues los animales ya están muertos”, señaló Adán Castellanos, productor afectado.
Después de los trabajos para cerrar el pozo, Pemex informó mediante un comunicado sobre un Programa de Atención de Afectaciones con brigadas de campo para integrar expedientes, realizar el mapeo de daños por zonas y dar una respuesta ordenada a cada caso.
Este lunes también se observó a los primeros inspectores en el área para determinar el alcance real del impacto ambiental.
Trabajadores de Pemex revisaron las instalaciones en el ejido La Guadalupe, donde ya se realizan labores de compactación de la zona siniestrada, mientras otros empleados inspeccionan que ningún flujo salga a la superficie.
En la llamada zona cero, todo permanece quemado alrededor. Cerca de una vivienda habitada por la familia de un mayoral que cuidaba el rancho ganadero, a escasos metros de donde ocurrió la explosión del Krem-1, se observa maquinaria y rastros del incendio. La familia tuvo que salir huyendo.
La emergencia ambiental es visible en el suelo: miles de árboles quemados, decenas de hectáreas de pastizales dañadas, insectos sin vida esparcidos por la zona y aves que murieron por el gas y el fuego.
Aunque los pobladores han recibido atención en caminos y jornadas médicas, su principal preocupación es la recuperación de sus campos.
“Vi como salía humo y las aves en el cielo pasaban junto a la lumbre y se caían. Ahorita prácticamente todo un desierto, quedó en el olvido. Principalmente la salud, pues los animales ya están muertos”, señaló Adán Castellanos, productor afectado.
Después de los trabajos para cerrar el pozo, Pemex informó mediante un comunicado sobre un Programa de Atención de Afectaciones con brigadas de campo para integrar expedientes, realizar el mapeo de daños por zonas y dar una respuesta ordenada a cada caso.
Este lunes también se observó a los primeros inspectores en el área para determinar el alcance real del impacto ambiental.