El programa PILARES llevó a cabo la mesa de diálogo “El quehacer de la cultura y el arte ante los gobiernos conservadores en Latinoamérica”, un encuentro virtual que se transmitió en línea a las 12 horas y en el que participaron cuatro especialistas para reflexionar sobre el papel del arte como herramienta de resistencia frente a administraciones conservadoras en la región. El objetivo, según la convocatoria, fue resignificar el arte como herramienta de lucha y resistencia contra los gobiernos conservadores en América Latina.

En el diálogo participaron Luz del Alba Riande, directora de Educación Participativa y Comunitaria de PILARES; Edmundo Martín del Campo, director de Cultura Comunitaria de PILARES; Guiovana González, periodista chilena y licenciada en Comunicación Social; Álvaro Narváez, creador escénico colombiano; Tomás Monteverde, licenciado en comunicación y activista argentino, y Alfredo Machorro, LCPO de PILARES Ché Guevara, quien moderó la mesa. Los ponentes abordaron la situación de México, Colombia y Argentina, así como de Chile, país que Guiovana González mencionó al contrastar los avances en la región.

Luz del Alba Riande señaló que las políticas de los últimos 60 años promovieron de forma escasa la creación de espacios culturales en México, lo cual, dijo, contrasta con la iniciativa de PILARES, que en los últimos siete años se ha consolidado como una política que habilita espacios artísticos y culturales en zonas marginadas de la Ciudad de México. En la misma línea, Edmundo Martín del Campo hizo un recuento histórico de la política electoral en México y afirmó que el país vive un momento particular en el que el gobierno de izquierda ha invertido en infraestructura para la cultura y el arte, con PILARES como programa prioritario.

Guiovana González contrastó esos avances con la situación de Chile, donde el avance de la derecha y su esfuerzo por recortar el presupuesto a la cultura ha afectado particularmente a los museos. “Lo cultural generalmente es lo que se ve hacia afuera y si esto no monetiza, se desecha”, afirmó la periodista chilena. En torno a la visión del arte como producto comercializable, Riande habló de la autocrítica para distanciar a la cultura del negocio, tema al que se sumó Tomás Monteverde, quien sostuvo que en Argentina el gobierno sigue la lógica de que si la cultura no genera ingresos no sirve. “Pienso que los gobiernos de derecha y la discusión sobre la predominancia del mercado sobre la cultura es un tema central a reflexionar”, expresó.

Álvaro Narváez enfatizó que antes que partidista, el arte es político, pues refleja los símbolos de la sociedad y permite un desahogo para enfrentarse al poder, lo que se acrecienta cuando los gobiernos conservadores fomentan la división social y no la formación de comunidad. “Nosotros planteábamos en Medellín la formación de públicos dinámicos. Salirnos de los museos y apropiarnos del espacio público”, aseveró el creador escénico colombiano.

La apropiación del espacio público permite, en palabras de Riande, la formación de comunidad. A partir de esa idea, la directora propuso crear una organización entre los participantes del diálogo y fortalecer una red de intercambio cultural. Guiovana González complementó con la propuesta de una red digital de gestión intercultural en Latinoamérica, con bibliotecas y conversatorios en línea, con base en las similitudes que ha encontrado en sus investigaciones en comunidades indígenas de Atacama, Chile, que van desde la raíz indígena de los países latinoamericanos hasta la historia de los gobiernos autoritarios en la región.

El Subsistema de Educación Comunitaria, del que forma parte PILARES, expresó su compromiso con las políticas del Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo y de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, en materia de democracia. La mesa de diálogo, organizada por PILARES, buscó posicionar el arte como herramienta de resistencia en el contexto político actual, de acuerdo con la información difundida por el programa.