La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó sobre las causas, síntomas y opciones de tratamiento de la oniomanía, un trastorno que provoca adicción a las compras compulsivas, a través de la reciente edición de la Revista del Consumidor.

De acuerdo con la dependencia, quien padece este trastorno puede experimentar una necesidad incontrolable de comprar objetos innecesarios para compensar carencias emocionales, lo que afecta gravemente la vida económica, familiar, laboral y social. La Profeco señaló que esta conducta a menudo pasa desapercibida porque en una sociedad de alto consumo adquirir bienes de manera desproporcionada se ha normalizado y asociado al prestigio o estatus social, lo que deriva en problemas financieros y endeudamiento.

Entre los principales detonantes de este comportamiento, la Procuraduría identificó la obsesión por la apariencia física influenciada por expectativas poco realistas y comparaciones promovidas en redes sociales; cubrir carencias afectivas y baja autoestima, ya que se usan las compras como alivio momentáneo frente al vacío, la soledad o la búsqueda de aceptación social; así como el estrés y la dificultad para manejar la frustración.

Los síntomas más frecuentes que menciona la Profeco incluyen ansiedad o necesidad intensa de comprar, gran satisfacción inmediata seguida de culpa, remordimiento o vergüenza, menosprecio de los bienes que ya se poseen, frustración constante, irritabilidad, cambios de humor y sensación de vacío o tristeza cuando no se compra.

Para romper con el ciclo de compras compulsivas, la dependencia indicó que se requiere un enfoque integral que atienda tanto los aspectos emocionales como los de conducta. Entre las opciones recomendadas destacan la terapia cognitivoconductual, educación y gestión económica, y en algunos casos tratamiento psicofarmacológico.

La Profeco invitó a la población consumidora a consultar el artículo completo en la sección Nuestra Voz de la Revista del Consumidor y recordó que la identificación oportuna de este padecimiento es clave para recuperar el control presupuestal y procurar un consumo consciente y equilibrado.