La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer los precios mínimos y máximos de distintas variedades de camarón en México, a través de la sección Guía de Consumo de la Revista del Consumidor de julio. El organismo destacó las propiedades nutricionales de este alimento, bajo en calorías y rico en proteínas de alta calidad, grasas saludables, vitaminas y minerales, al tiempo que subrayó la importancia de un consumo responsable que garantice la legalidad del producto.

De acuerdo con la Profeco, la pesca en México está sujeta a disposiciones oficiales que protegen el ecosistema marino y mitigan el impacto ambiental. En 2024, el país produjo 258 mil 577 toneladas de camarón, lo que lo ubica en el séptimo lugar entre 90 países productores. El camarón de acuacultura se cultiva bajo condiciones controladas, ya sea en jaulas flotantes en el mar o en sistemas artificiales con flujo y temperatura regulados, lo que permite su disponibilidad durante todo el año.

Para identificar el origen y rastrear la cadena de valor de los productos pesqueros, la Profeco recordó que es indispensable comprobar su procedencia desde la captura o cultivo hasta su venta. Conforme al artículo 75 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, esta legalidad se acredita mediante avisos de arribo, cosecha, producción o recolección, además de guías de pesca y permisos de importación. El artículo 92 de dicha ley establece que quienes se dedican a la acuacultura tienen la obligación de presentar a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural los avisos de cosecha, producción y recolección.

Mediante el monitoreo realizado por la Procuraduría, se encontró que el precio del kilo de camarón chico con cabeza oscila entre los 110 y los 259 pesos a nivel nacional. El camarón coctelero se puede adquirir desde los 140 hasta los 299 pesos. En tanto, el camarón en su variedad pacotilla se comercializa tanto en 180 como en 549 pesos. Por ello, la institución recalca la importancia de comparar en diferentes establecimientos y elegir la opción más adecuada a las necesidades y presupuesto. La información detallada por ubicación y especie está disponible en la herramienta Quién es Quién en los Precios.

Para tener certeza de que este alimento no representa un riesgo para la salud, la Profeco recomienda descartar los camarones si huelen a amoniaco o tienen un tono grisáceo con consistencia pegajosa y tendencia a desmoronarse. La apariencia ideal debe ser de un color beige o gris uniforme y firme al tacto para garantizar su frescura. Adicionalmente, la entidad recuerda que la Revista del Consumidor cuenta con un extenso catálogo de recetas culinarias en el Platillo Sabio con este alimento de acuacultura mexicana, por lo que sugiere consultar la preparación del aguachile de camarón.