La Secretaría de Salud de Baja California Sur puso en operación durante este 2026 un equipo tecnológico de última generación para procesar pruebas serológicas de detección del Virus de la Hepatitis C (VHC), como parte del programa de prevención y atención de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). La titular de la dependencia, Ana Luisa Guluarte Castro, informó que el dispositivo, con un costo aproximado de cinco millones de pesos, fue entregado por el Gobierno de México para evitar el traslado de muestras al centro del país y fortalecer el tratamiento oportuno de personas portadoras de esta patología.

Guluarte Castro subrayó que el equipo automatizado ya se encuentra en funcionamiento en el Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS). Desde ahí se procesan las muestras tomadas en unidades médicas estatales de los cinco municipios, así como aquellas obtenidas durante jornadas extramuros realizadas en centros penitenciarios, de rehabilitación, escuelas de nivel superior y sitios de alta concentración. La secretaria destacó que obtener resultados de manera local permite descartar o confirmar la presencia de hepatitis C, enfermedad que, de no tratarse a tiempo, puede derivar en cirrosis o cáncer de hígado.

La funcionaria señaló que durante la administración del gobernador Víctor Manuel Castro Cosío se ha incrementado sustancialmente la realización de estudios para identificar personas con ITS. La detección temprana, explicó, permite iniciar tratamientos curativos en el caso del VHC y adoptar medidas que contribuyan a cortar cadenas de transmisión. Tan solo en lo que va de 2026 se han practicado más de 7 mil pruebas gratuitas de VHC. Cuando estas arrojan un resultado positivo, deben complementarse con un muestreo adicional que es procesado con este nuevo instrumento tecnológico.

Finalmente, Guluarte Castro detalló que en los CAPASITS se ofrece tratamiento farmacológico y atenciones integrales a menos de medio centenar de personas que carecen de seguridad social y que cursan un cuadro activo de este padecimiento. Con esta inversión, la entidad busca mejorar la capacidad de respuesta frente a la hepatitis C y reducir el impacto de sus complicaciones más graves.