Rafael Ramírez Heredia, agudo observador de la realidad a través de la novela negra - NTCD Noticias
Domingo 26 de enero de 2020

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Rafael Ramírez Heredia, agudo observador de la realidad a través de la novela negra

Rafael Ramírez Heredia, agudo observador de la realidad a través de la novela negra

El escritor y periodista tamaulipeco Rafael Ramírez Heredia, considerado uno de los maestros mexicanos del cuento contemporáneo y hábil creador de personajes, atmósferas y caracteres, celebraría este 9 de enero el 78 aniversario de su nacimiento por lo que es recordado como uno de los autores que incursionaron con éxito en la narrativa sustentada en el realismo y la novela negra.

El autor originario de Tampico, Tamaulipas, fue un agudo observador de los claroscuros de la realidad mexicana, la cual, decía, no coincidía con el decir de los sociólogos o lo que publicaban los periódicos, ya que por esta también transitan la honradez, la tranquilidad, el amor y la muerte.

Ramírez Heredia, conocido también como El Rayo Macoy, título de su texto más conocido, fue un escritor incansable, autor de una vasta obra que incluye libros de cuentos, novelas, teatro, crónicas y reportajes, falleció el 24 de octubre de 2006 a los 64 años.

Estudió Contaduría en la Escuela Superior de Comercio y Administración del Instituto Politécnico Nacional, donde impartió clases de literatura y de novela en la Escuela de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem).

Trabajó como corresponsal en Grecia, Turquía, Italia, Inglaterra e Irlanda, entre otros y en México formó a jóvenes escritores en talleres literarios con el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

Sus personajes, gente común

Su obra aborda gente común que se puede encontrar en alguna esquina y que toma el transporte público, personas que deambulan por avenidas; describe rostros que para él eran interesantes.

Ramírez Heredia desarrolló el relato corto, la novela y el teatro. Su escritura destacó por ser una narración directa y sencilla. También tuvo fuerte inclinación por la novela policiaca.

En 1976 obtuvo el Premio Nacional de Teatro por parte de la Asociación Nacional de Productores de Teatro por su obra Dentro de estos ocho muros. Un año después recibió mención honorífica en el Premio Internacional de Teatro por la pieza Los piojos, y en 1978 el Premio Nacional de Novela del Club Primera Plana por En el lugar de los hechos.

En 1983 obtuvo el Premio Nacional de Cuento Policíaco por su texto Junto a Tampico. En 1984 le otorgaron el Premio Internacional Juan Rulfo, que entrega el gobierno francés a través de Radio Francia Internacional al mejor cuento en lengua española por su libro El Rayo Macoy.

En 1990 ganó el Premio Juan Ruiz de Alarcón que entrega el gobierno del estado de Guerrero y en ese mismo año el Internacional de Letras de la Sociedad de Escritores de la ex Unión Soviética.

Por el conjunto de su obra, en 1993 le otorgaron el Premio Rafael Bernal que entrega la Sogem; en 1997 obtuvo el Premio Nacional de Literatura y del Consejo de Cultura de Nuevo León, por la mejor novela publicada en México entre 1995 y 1997 por su libro Con M de Marilyn; en 1997 y 1999 le otorgaron las medallas Rafael Ramírez Castañeda y Juan de Dios Bátiz, respectivamente, por años de servicio en el magisterio.

En 2004 se hizo acreedor al Premio del Círculo de Críticos de Arte de la República de Chile al mejor libro extranjero del año por la novela La Mara. Al año siguiente dicho reconocimiento lo refrendó al ganar el Premio Dashiel Hammett que otorga la Asociación Internacional de Escritores Policiacos a la mejor novela negra por el mismo texto.

Entre su producción novelística destaca El ocaso (1966); Camándula (1970); Tiempo sin horas (1972); En el lugar de los hechos (1976); Trampa de metal (1979); El sitio de los héroes (1983); Muerte en la carretera, (1985); La jaula de Dios (1989); Al Calor de Campeche (1992); La esquina de los ojos rojos (2006) -tres novelas policíacas-, y De llegar Daniela (2010), su novela póstuma.

En cuento escribió, entre otros, El enemigo (1965); El rey que aguarda (1973); De viejos y niñas (1980); El Rayo Macoy (1984), que llegó a nueve ediciones; Paloma Negra (1987); Los siete pecados capitales (1987) y Los territorios de la tarde (1988), entre otros.

En cuanto a crónica destaca Tlatoani (1975); Cuando pierde un mexicano (1978); La Nota roja (1990-1994); Crónicas de una ciudad ganada (1999), y Tauromagias (2000). En reportaje, La otra cara del petróleo (1979) y Ruiz Massieu: el mejor enemigo (colectivo) (1995), por citar algunos.

Fue colaborador de periódicos y revistas: Cambio 16, Cantera Verde, El Correo de Tapachula, El Diario de México, El Financiero, El Heraldo de México, El Mundo de Tampico, El Nacional, El Sol de México, El Universal, Enigma (Cuba), Excélsior, La Jornada y Siempre!.


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