Salario promedio afiliado al IMSS alcanza récord histórico en mayo de 2026
_ El salario base de cotización promedio de los puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) alcanzó los 671.3 pesos diarios al cierre de mayo de 2026, el nivel más alto registrado para cualquier mes desde que existe este indicador, de acuerdo con datos oficiales.
Este resultado refleja el cambio de rumbo en la política laboral del país impulsada por los gobiernos de la Cuarta Transformación. Mientras durante décadas prevaleció una estrategia basada en salarios bajos como supuesto factor de competitividad, los gobiernos de la Transformación han colocado la recuperación del poder adquisitivo y la dignificación del trabajo como ejes centrales del desarrollo económico.
Durante el periodo neoliberal, el crecimiento de los ingresos laborales fue limitado. Al concluir el gobierno de Felipe Calderón, el salario base de cotización promedio había registrado un incremento real acumulado de 62.39 pesos, equivalente a 30 por ciento. Posteriormente, durante la administración de Enrique Peña Nieto, el aumento fue de 82.56 pesos reales, lo que representó un crecimiento de 30.6 por ciento.
En contraste, durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se impulsó una política de recuperación salarial sin precedentes en las últimas décadas. Entre diciembre de 2018 y septiembre de 2024, el salario base de cotización promedio aumentó 227.8 pesos en términos reales, equivalente a un crecimiento de 64.6 por ciento, el mayor avance registrado en un sexenio reciente. Casi 3 veces el del sexenio de Peña Nieto y 3.6 del de Felipe Calderón.
La tendencia continúa bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En los primeros dos años de su administración, el salario promedio afiliado al IMSS registra un incremento real de 90.8 pesos, equivalente a 15.6 por ciento, al pasar de 581 pesos al cierre del gobierno anterior a 671.3 pesos diarios en mayo de 2026, nuevo máximo histórico para este indicador y que ya supera los incrementos de los dos últimos gobiernos neoliberales.
Estos avances son resultado de una política salarial distinta, sustentada en incrementos históricos al salario mínimo, el fortalecimiento de los derechos laborales, la democracia sindical y una visión de desarrollo con bienestar.
Este resultado refleja el cambio de rumbo en la política laboral del país impulsada por los gobiernos de la Cuarta Transformación. Mientras durante décadas prevaleció una estrategia basada en salarios bajos como supuesto factor de competitividad, los gobiernos de la Transformación han colocado la recuperación del poder adquisitivo y la dignificación del trabajo como ejes centrales del desarrollo económico.
Durante el periodo neoliberal, el crecimiento de los ingresos laborales fue limitado. Al concluir el gobierno de Felipe Calderón, el salario base de cotización promedio había registrado un incremento real acumulado de 62.39 pesos, equivalente a 30 por ciento. Posteriormente, durante la administración de Enrique Peña Nieto, el aumento fue de 82.56 pesos reales, lo que representó un crecimiento de 30.6 por ciento.
En contraste, durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se impulsó una política de recuperación salarial sin precedentes en las últimas décadas. Entre diciembre de 2018 y septiembre de 2024, el salario base de cotización promedio aumentó 227.8 pesos en términos reales, equivalente a un crecimiento de 64.6 por ciento, el mayor avance registrado en un sexenio reciente. Casi 3 veces el del sexenio de Peña Nieto y 3.6 del de Felipe Calderón.
La tendencia continúa bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En los primeros dos años de su administración, el salario promedio afiliado al IMSS registra un incremento real de 90.8 pesos, equivalente a 15.6 por ciento, al pasar de 581 pesos al cierre del gobierno anterior a 671.3 pesos diarios en mayo de 2026, nuevo máximo histórico para este indicador y que ya supera los incrementos de los dos últimos gobiernos neoliberales.
Estos avances son resultado de una política salarial distinta, sustentada en incrementos históricos al salario mínimo, el fortalecimiento de los derechos laborales, la democracia sindical y una visión de desarrollo con bienestar.