La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha confirmado que a partir del 3 de noviembre de 2026 quedará prohibido el uso de teléfonos celulares y tabletas en todas las escuelas primarias y secundarias del país durante la jornada escolar completa, incluyendo el recreo. La medida fue anunciada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el 21 de septiembre de 2026, y se aplicará a más de 23 millones de estudiantes de educación básica en todo el territorio nacional.

La decisión se tomó de manera unánime en la Tercera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria 2026 del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), en la que participaron representantes de las 32 entidades federativas. El objetivo central es crear entornos escolares más seguros y enfocados en el aprendizaje, reduciendo las distracciones que los dispositivos móviles generan en las aulas y promoviendo la creatividad de los estudiantes.

La presidenta Sheinbaum subrayó que esta medida responde a preocupaciones sobre la salud mental y el desarrollo cognitivo de los menores, ante la creciente adicción a las pantallas y su impacto negativo en el rendimiento académico. Asimismo, se anunció que durante el mes previo a la entrada en vigor de la prohibición se realizarán campañas de difusión y asambleas escolares para informar y preparar a la comunidad educativa sobre la nueva regulación.

En el nivel de educación media superior, cada plantel tendrá la facultad de establecer sus propias reglas mediante acuerdos con su comunidad educativa, mientras que las instituciones de educación superior conservarán su autonomía para definir sus propias normas. Esta flexibilidad busca adaptar la medida a las necesidades específicas de cada contexto, sin afectar la vida académica de los jóvenes en etapas más avanzadas.

La iniciativa se alinea con tendencias internacionales, ya que países como Francia, España y Argentina han implementado restricciones similares al uso de dispositivos móviles en las escuelas. Con esta medida, México busca mejorar la calidad educativa y fomentar un ambiente más propicio para el aprendizaje y el desarrollo integral de los estudiantes, al reducir las distracciones y promover una interacción más directa entre alumnos y docentes.