Sheinbaum abre la Universidad Rosario Castellanos a rechazados de la UNAM
_ La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC) abrirá sus puertas a todos los estudiantes que no logren ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Durante la supervisión de la reconstrucción de caminos del Plan General Lázaro Cárdenas en Santo Domingo Tonalá, Oaxaca, la mandataria subrayó que el objetivo es garantizar el derecho a la educación de los jóvenes y ofrecer una alternativa gratuita a quienes resultaron rechazados en el reciente examen de admisión.
Sheinbaum Pardo se refirió a los problemas presentados en el examen de la UNAM, de los cuales ya el rector anunció cómo serán solucionados. No obstante, la jefa del Ejecutivo Federal consideró que lo de fondo es que todas y todos los jóvenes que quieren estudiar en la universidad puedan hacerlo. En ese sentido, advirtió que, si hay un estudiante rechazado en ese examen, le abrirán la puerta en la Universidad Nacional Rosario Castellanos para que pueda estudiar de manera gratuita.
La titular del Ejecutivo Federal informó que instruyó al secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, para que trabaje de manera conjunta con la directora de la UNRC, Alma Xóchitl Herrera Márquez, y con autoridades de otras universidades. El propósito es llegar a acuerdos que permitan dar espacio a las y los alumnos que no logren ingresar a la UNAM, con el fin de que continúen con sus estudios superiores y no se vean truncados sus proyectos académicos.
Este anuncio se da en el contexto de la polémica generada por las fallas reportadas durante el proceso de selección de la máxima casa de estudios del país. La postura del gobierno federal es clara: ningún joven debe quedarse sin oportunidad de estudiar por problemas administrativos o técnicos. La apertura de la Universidad Rosario Castellanos se presenta como una alternativa concreta, gratuita y accesible para atender la demanda educativa.
La Universidad Nacional Rosario Castellanos se ha consolidado como una institución pública de educación superior en la Ciudad de México, con un modelo inclusivo y de cobertura amplia. Con esta decisión, la administración de Sheinbaum Pardo busca reforzar el compromiso del Estado mexicano con la educación como un derecho fundamental, y no como un privilegio. Además, se abre la puerta a que otras universidades se sumen a este esfuerzo coordinado por la Secretaría de Educación Pública.
La instrucción dada a Mario Delgado Carrillo y a Alma Xóchitl Herrera Márquez implica una coordinación interinstitucional para no dejar fuera a ningún aspirante. Aunque no se precisaron cifras de cuántos estudiantes podrían ser beneficiados ni los mecanismos específicos de inscripción, el anuncio envía un mensaje claro de respaldo a los jóvenes que buscan un lugar en la educación superior.
Por el momento, se espera que en los próximos días tanto la SEP como la dirección de la UNRC den a conocer los detalles operativos para recibir a los estudiantes rechazados de la UNAM. La medida, según lo expresado por la Presidenta, responde a una visión de justicia social en la que la educación no se condiciona a la capacidad de pago ni a la disponibilidad de un cupo en una sola institución.
El gobierno federal, a través de esta acción, reitera su compromiso con la formación de las nuevas generaciones y con la construcción de un país más equitativo. La apertura de la Universidad Rosario Castellanos a quienes no fueron admitidos en la UNAM es, en palabras de la mandataria, una muestra de que la educación pública sigue siendo una prioridad nacional y de que los jóvenes mexicanos tienen alternativas para cumplir sus metas académicas.
Sheinbaum Pardo se refirió a los problemas presentados en el examen de la UNAM, de los cuales ya el rector anunció cómo serán solucionados. No obstante, la jefa del Ejecutivo Federal consideró que lo de fondo es que todas y todos los jóvenes que quieren estudiar en la universidad puedan hacerlo. En ese sentido, advirtió que, si hay un estudiante rechazado en ese examen, le abrirán la puerta en la Universidad Nacional Rosario Castellanos para que pueda estudiar de manera gratuita.
La titular del Ejecutivo Federal informó que instruyó al secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, para que trabaje de manera conjunta con la directora de la UNRC, Alma Xóchitl Herrera Márquez, y con autoridades de otras universidades. El propósito es llegar a acuerdos que permitan dar espacio a las y los alumnos que no logren ingresar a la UNAM, con el fin de que continúen con sus estudios superiores y no se vean truncados sus proyectos académicos.
Este anuncio se da en el contexto de la polémica generada por las fallas reportadas durante el proceso de selección de la máxima casa de estudios del país. La postura del gobierno federal es clara: ningún joven debe quedarse sin oportunidad de estudiar por problemas administrativos o técnicos. La apertura de la Universidad Rosario Castellanos se presenta como una alternativa concreta, gratuita y accesible para atender la demanda educativa.
La Universidad Nacional Rosario Castellanos se ha consolidado como una institución pública de educación superior en la Ciudad de México, con un modelo inclusivo y de cobertura amplia. Con esta decisión, la administración de Sheinbaum Pardo busca reforzar el compromiso del Estado mexicano con la educación como un derecho fundamental, y no como un privilegio. Además, se abre la puerta a que otras universidades se sumen a este esfuerzo coordinado por la Secretaría de Educación Pública.
La instrucción dada a Mario Delgado Carrillo y a Alma Xóchitl Herrera Márquez implica una coordinación interinstitucional para no dejar fuera a ningún aspirante. Aunque no se precisaron cifras de cuántos estudiantes podrían ser beneficiados ni los mecanismos específicos de inscripción, el anuncio envía un mensaje claro de respaldo a los jóvenes que buscan un lugar en la educación superior.
Por el momento, se espera que en los próximos días tanto la SEP como la dirección de la UNRC den a conocer los detalles operativos para recibir a los estudiantes rechazados de la UNAM. La medida, según lo expresado por la Presidenta, responde a una visión de justicia social en la que la educación no se condiciona a la capacidad de pago ni a la disponibilidad de un cupo en una sola institución.
El gobierno federal, a través de esta acción, reitera su compromiso con la formación de las nuevas generaciones y con la construcción de un país más equitativo. La apertura de la Universidad Rosario Castellanos a quienes no fueron admitidos en la UNAM es, en palabras de la mandataria, una muestra de que la educación pública sigue siendo una prioridad nacional y de que los jóvenes mexicanos tienen alternativas para cumplir sus metas académicas.