_ Desde la frontera con Colombia, desertores de las fuerzas de seguridad venezolanas advirtieron que el escenario político no cambiará de fondo si se mantiene intacta la actual cúpula militar que acompañó al exmandatario Nicolás Maduro. A tres días de su captura por parte de Estados Unidos, exsoldados y expolicías exiliados aseguraron que el país necesita un nuevo mando militar para que exista una transición real y no solo un relevo formal en el poder.
Considerados traidores por el chavismo tras abandonar sus cargos hace casi siete años, varios desertores permanecen en el exilio, principalmente en Colombia. Un coronel retirado, que solicitó el anonimato, afirmó que la cúpula de las fuerzas armadas debería hacerse a un lado, ya que los altos mandos continúan siendo leales al régimen. Williams Cancino, exintegrante del comando de operaciones especiales de la policía, señaló que la captura de Maduro fue un alivio, pero no garantiza cambios estructurales mientras permanezcan en funciones los mismos mandos militares. Sostuvo que la actual cúpula es un apéndice de un régimen acusado de violaciones a derechos humanos.
Los desertores no descartaron regresar al país para contribuir a la reorganización de las fuerzas armadas, siempre que exista un proceso político legítimo y respaldado en las urnas. Cancino recordó que en 2019 cruzó la frontera hacia Colombia junto con otros uniformados con la intención de apoyar un cambio político. Ahora aseguró que la expectativa es distinta y considera que 'la libertad en Venezuela sí puede comenzar'. Sin embargo, expresaron desconfianza ante la continuidad de mandos clave bajo Delcy Rodríguez como presidenta interina.
Para Cleberth Delgado, exdetective y también desertor, no habrá transición real si los antiguos mandos continúan al frente de las instituciones armadas. Recordó que el país cuenta con miles de generales beneficiados por privilegios durante años. Aunque algunos exuniformados advirtieron que las armas siguen siendo una opción si no hay apertura al diálogo, subrayaron no buscar un conflicto interno. 'No queremos enfrentarnos entre hermanos ni provocar una guerra civil', afirmó Cancino.