Al cierre de julio, los principales balances fiscales de México registraron resultados mejores a los previstos en el programa, en línea con las metas anuales aprobadas por el Congreso de la Unión y con la reducción gradual del déficit presupuestario, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Los ingresos presupuestarios crecieron por tercer año consecutivo, impulsados por el dinamismo de la recaudación del IVA (+9.9%), el IEPS distinto de combustibles (+9.3%) y los impuestos a las importaciones (+8.1%), así como por mayores ingresos petroleros (+10.7%). La recaudación del IVA superó en 108 mil millones de pesos lo previsto en el programa, mientras que los impuestos a las importaciones se ubicaron 33 mil millones por debajo de lo programado, principalmente por el efecto de la apreciación cambiaria.

El gasto en desarrollo social creció 9.2% real anual, tasa superior al promedio reciente. Destacaron los aumentos reales en salud (+15.1%), educación (+8.4%) y protección social (+7.9%), reflejo de una mayor cobertura de los Programas para el Bienestar. La inversión física aumentó 62.6% real anual en julio, con un mayor avance de los proyectos estratégicos.

El déficit presupuestario fue 268 mil millones de pesos menor al programado, mientras que el balance primario presupuestario registró un superávit de 13 mil millones, frente al déficit previsto. Los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) se ubicaron en 728 mil millones, en línea con las metas aprobadas por el Congreso.

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicó en 51.5% del PIB, nivel moderado frente a otras economías emergentes y de América Latina, consistente con una gestión fiscal responsable y un manejo prudente de la deuda. La deuda neta del gobierno federal se ubicó en 48.3% del PIB, con una alta participación de instrumentos en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo.

El costo financiero disminuyó 4.9% real anual y se ubicó 115 mil millones de pesos por debajo del programa, favorecido por la apreciación cambiaria y la estrategia de manejo de pasivos. En el mercado interno, el 16 de julio se colocaron 7 mil millones de pesos de Udibonos a diez años, con vencimiento en 2037 y tasa cupón de 4%. El 17 de julio se refinanciaron 183 mil millones de pesos mediante la recompra de Cetes, Bondes F, Bonos M y Udibonos, lo que extendió en 3.64 años el plazo promedio de la deuda refinanciada.

El 22 de julio se realizó una colocación conjunta de Bondes G y Bono S del año por 40 mil millones de pesos, con una demanda de 2.51 veces el monto colocado. En el mercado externo, el 29 de julio concluyó la recompra anticipada de tres bonos en dólares y uno en euros por un monto total de 5.9 mil millones de dólares, lo que redujo en 37% las amortizaciones de deuda externa previstas para los siguientes tres años. Todas las operaciones se realizaron en línea con el Plan Anual de Financiamiento y en apego a los techos de endeudamiento autorizados por el Congreso para el ejercicio fiscal 2026.