El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, informó al Senado de la República que México paga un arancel efectivo de alrededor de 3.2% en sus exportaciones a Estados Unidos, mientras que China, uno de sus principales competidores, paga 22%. Durante su comparecencia, que se extendió por más de tres horas, el funcionario sostuvo que la relación comercial y de inversión con Estados Unidos es la mejor en términos comparativos frente a otros países.

Ebrard atribuyó esa posición a la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, según dijo, ha intervenido de manera directa en las conversaciones con el presidente Donald Trump, ha recibido al embajador Greer y ha tenido conversaciones con el secretario de Comercio, Lutnick. El secretario señaló que México es el país que paga menos aranceles y el que más exporta a Estados Unidos, y rechazó las críticas de la oposición que califican la negociación como un fracaso. "¿Usted cree que si fuese un fracaso el presidente Trump diría lo que dice? No", respondió.

Sobre el anuncio que Trump hizo la noche previa respecto a un nuevo acuerdo con México, Ebrard precisó que lo que México busca es la reducción de aranceles derivados de la sección 232, específicamente para la industria automotriz, el acero y el aluminio. Indicó que espera tener contacto con sus contrapartes al día siguiente para conocer avances y que la intención es también cerrar la revisión del tratado comercial este año, antes de que termine, para dar certidumbre a los inversionistas.

El secretario destacó como oportunidad la industria de semiconductores: mencionó que Arizona y otras regiones de Estados Unidos recibirán inversiones provenientes de Taiwán y otros países por más de 150 mil millones de dólares este año, el próximo y hasta 2030, y que México participará en ello. También informó que el INEGI confirmó una tendencia positiva de crecimiento económico en julio, agosto y septiembre, lo que, dijo, obliga a ajustes al alza en las expectativas de crecimiento.

Respecto al T-MEC, Ebrard afirmó que la expectativa en el primer semestre del año era que el tratado no siguiera vigente, y que finalmente se amplió por 16 años. Señaló que habrá una revisión anual, la más amplia probablemente este año, y que los temas tenderán a reducirse conforme se resuelvan. Los sectores que más preocupan, dijo, son los afectados por la sección 232 —automotriz, acero y aluminio— así como las investigaciones en curso de la sección 301, que aún no concluyen.

Cuestionado sobre si las advertencias de Trump en materia de seguridad han afectado la negociación comercial, Ebrard respondió que en aproximadamente 115 reuniones sobre comercio y sección 232 nunca le han planteado ese tema, pues corresponde a otras áreas. Citó como referencia la declaración del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre la cooperación en seguridad. Sobre su futuro político, el funcionario, senador con licencia, dijo que su concentración está en la negociación del tratado y pidió que lo "borren" de las listas. El senador Ignacio Mier, al inicio del mensaje, calificó la comparecencia como un ejercicio de rendición de cuentas y reconoció la disposición del secretario.