_ La Fundación Nobel reiteró que el Premio Nobel de la Paz no puede transmitirse ni compartirse, ni siquiera de forma simbólica. El reconocimiento permanece inseparablemente vinculado a la persona u organización designada como laureada por el Comité Noruego del Nobel, independientemente del destino posterior de la medalla, el diploma o el dinero del premio.
La aclaratoria se produjo luego de que María Corina Machado entregara su medalla del Nobel de la Paz a Donald Trump en Washington. La institución explicó que el premio corresponde exclusivamente al galardonado anunciado de manera oficial y que esa condición no se modifica aunque los símbolos físicos pasen a manos de terceros. El laureado original es el que queda registrado en la historia como destinatario del Premio Nobel de la Paz.
De acuerdo con la Fundación Nobel, un ganador recibe dos símbolos centrales: una medalla de oro y un diploma, además de una suma económica que se otorga por separado. Estos elementos representan el reconocimiento, pero no definen la titularidad del premio. El organismo subrayó que un laureado no puede compartir el Premio Nobel de la Paz ni transferirlo una vez que el anuncio ha sido realizado. Asimismo, precisó que el premio no puede ser revocado bajo ninguna circunstancia, ya que la decisión del comité es definitiva y permanente.
Aunque las opiniones se dividieron luego de que Corina Machado obsequió su medalla al presidente Trump, no es la primera vez que un galardonado decide obsequiarla. Los estatutos no imponen restricciones sobre lo que un ganador puede hacer con los objetos físicos. Existen antecedentes documentados: Kofi Annan donó su medalla y diploma a la ONU en Ginebra; Dmitry Muratov vendió su medalla en 2022 y donó los recursos a UNICEF; Christian Lous Lange mantiene su medalla en exhibición pública en Oslo mediante un préstamo familiar; otros laureados han vendido o donado sus medallas por motivos personales o institucionales.