Guanajuato, Gto., 07 de agosto de 2026.- No patrullan calles ni participan en operativos, pero todos los días toman decisiones que mantienen el orden, protegen la integridad de las personas y hacen posible la reinserción social. Se trata de las y los policías custodios del Sistema Penitenciario de Guanajuato, quienes fueron reconocidos por la Secretaría de Seguridad y Paz en una ceremonia celebrada en el campo de fútbol del Centro de Prevención y Reinserción Social (Ceprereso) de Guanajuato.

El evento conmemoró el Día de la y el Policía Custodio y destacó el compromiso, la disciplina y la vocación de servicio de las mujeres y los hombres que desempeñan esta responsabilidad en los 11 centros penitenciarios del estado. Durante la ceremonia, el secretario de Seguridad y Paz, Juan Mauro González Martínez, resaltó que la seguridad también se construye desde el interior de los centros penitenciarios, en cada turno, en cada recorrido y en cada decisión tomada con responsabilidad.

“Cuando hablamos de seguridad normalmente pensamos en lo que ocurre afuera: patrullajes, operativos y detenciones. Sin embargo, la seguridad también se construye desde el interior de nuestros centros penitenciarios, en cada turno, en cada recorrido y en cada decisión que se toma con responsabilidad”, expresó González Martínez ante las y los custodios reunidos.

En la ceremonia fueron entregados 38 reconocimientos: 36 al Espíritu de Servicio, uno a la Superación y uno más al binomio canino. El secretario de Seguridad y Paz resaltó de manera particular el trabajo de Diana Ventura y Alberto Balderas, quienes este año recibieron la Medalla al Mérito Penitenciario, un reconocimiento nacional que distingue a las y los servidores públicos en esta materia. Además, se llevó a cabo una demostración de la Unidad Canina K9 del Sistema Penitenciario, con ejercicios de obediencia, protección y búsqueda de narcóticos.

González Martínez subrayó que muchas veces un buen resultado consiste en que nada ocurra: “Cuando un centro opera con orden, cuando se evita una crisis, cuando se mantiene la gobernabilidad o cuando una situación de riesgo se resuelve oportunamente, pocas personas se preguntan quién lo hizo posible”. Sus palabras reconocieron la labor discreta pero fundamental de los custodios, quienes contribuyen a garantizar el Estado de derecho.

Por su parte, el director general del Sistema Penitenciario, Julio César Pérez, reconoció que la labor de las y los custodios trasciende la vigilancia y se convierte en una figura de acompañamiento durante los procesos de reinserción social. “Su labor rebasa fronteras. Cada uno de ustedes representa el cobijo de muchos privados que ven en ustedes una figura de inspiración (…) Nuestra corporación es importante ya que reinserta a las personas privadas de la libertad; no es corregir, sino transformar”, mencionó.

Antes de concluir la ceremonia, una sola voz reunió el orgullo y la identidad de la corporación. La arenga del Sistema Penitenciario resonó entre las y los policías custodios: “Sistema Penitenciario, valor, honor y servicio. Penitenciarios, siempre leales, siempre fuertes. Todos entramos, todos salimos”. La frase reafirmó lo que realizan diariamente con compromiso, vocación y trabajo en equipo.

En el evento también estuvieron presentes el fiscal general del Estado, Gerardo Vázquez Alatriste; el coronel de Arma Blindada Diplomado de Estado Mayor, Hugo Ariel Oxte Medina, en representación de la 16/a Zona Militar; el jefe de Estación del Centro Nacional de Inteligencia, Martín Morales; el subsecretario de Seguridad, Hugo César Romero; la subsecretaria de Prevención, Elia Bárbara Lugo Delgado; y la subsecretaria de Inteligencia Operacional, María Fernanda Martínez Velázquez.

Con estos reconocimientos, la Secretaría de Seguridad y Paz reafirmó su compromiso con las y los policías custodios, quienes día a día contribuyen a mantener el orden y la gobernabilidad en los centros penitenciarios, así como a impulsar la reinserción social de las personas privadas de la libertad. La ceremonia no solo fue un acto de distinción, sino también un recordatorio de que la seguridad pública se construye tanto fuera como dentro de los muros penitenciarios.