Félix Candela: homenaje al maestro de los paraboloides hiperbólicos en su 115º aniversario
_ La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) conmemoran el 115º aniversario del nacimiento del arquitecto español Félix Candela Outeriño, destacado por su innovadora técnica arquitectónica que fusiona líneas rectas y curvas para crear estructuras conocidas como paraboloides hiperbólicos. Nacido el 27 de enero de 1910 en Madrid, España, Candela emigró a México en 1939 tras la Guerra Civil Española, donde consolidó su carrera como uno de los grandes referentes de la arquitectura moderna.
Naturalizado mexicano en 1941, Candela inició diseñando casas y hoteles en Acapulco, Guerrero, antes de unirse en 1953 a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Entre sus obras más destacadas de este periodo están el anfiteatro de la Facultad de Química y el Pabellón de Rayos Cósmicos, que ejemplifican su habilidad para transformar complejas geometrías en soluciones arquitectónicas funcionales y estéticas.
Junto con sus hermanos, Candela fundó un estudio de arquitectura que, entre 1950 y 1976, desarrolló 836 proyectos en los que aplicó su característico uso de paraboloides hiperbólicos. Estas estructuras no solo destacan por su belleza, sino también por su eficiencia en términos de materiales y resistencia. Entre sus obras más emblemáticas se encuentran la Iglesia de la Virgen de la Medalla Milagrosa (1953-1955), el Restaurante Los Manantiales en Xochimilco (1958) y el Palacio de los Deportes, construido junto a Enrique Castañeda y Antonio Peyrí para los Juegos Olímpicos de 1968.
En 1971, Félix Candela se trasladó a Estados Unidos, donde impartió cátedra en la Universidad de Illinois en Chicago y continuó desarrollando proyectos arquitectónicos internacionales. Su legado, que combina creatividad, funcionalidad y una profunda comprensión de la geometría, sigue siendo admirado en todo el mundo. Candela falleció en 1997, dejando una huella imborrable en la arquitectura contemporánea.
Naturalizado mexicano en 1941, Candela inició diseñando casas y hoteles en Acapulco, Guerrero, antes de unirse en 1953 a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Entre sus obras más destacadas de este periodo están el anfiteatro de la Facultad de Química y el Pabellón de Rayos Cósmicos, que ejemplifican su habilidad para transformar complejas geometrías en soluciones arquitectónicas funcionales y estéticas.
Junto con sus hermanos, Candela fundó un estudio de arquitectura que, entre 1950 y 1976, desarrolló 836 proyectos en los que aplicó su característico uso de paraboloides hiperbólicos. Estas estructuras no solo destacan por su belleza, sino también por su eficiencia en términos de materiales y resistencia. Entre sus obras más emblemáticas se encuentran la Iglesia de la Virgen de la Medalla Milagrosa (1953-1955), el Restaurante Los Manantiales en Xochimilco (1958) y el Palacio de los Deportes, construido junto a Enrique Castañeda y Antonio Peyrí para los Juegos Olímpicos de 1968.
En 1971, Félix Candela se trasladó a Estados Unidos, donde impartió cátedra en la Universidad de Illinois en Chicago y continuó desarrollando proyectos arquitectónicos internacionales. Su legado, que combina creatividad, funcionalidad y una profunda comprensión de la geometría, sigue siendo admirado en todo el mundo. Candela falleció en 1997, dejando una huella imborrable en la arquitectura contemporánea.