El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, aclaró que los productores que posean menos de cinco hectáreas en una huerta familiar de aguacate no están obligados a contar con un registro patronal, por lo que no deben tramitar el Certificado Laboral para la Agroexportación. La precisión la hizo en conferencia de prensa, luego de que, según el mandatario, circulara desinformación sobre el tema.

De acuerdo con la explicación del gobernador, dentro de la cadena de valor de la industria aguacatera solo los exportadores del fruto deberán solicitar el Certificado Laboral para la Agroexportación a través de la plataforma Velagro. El objetivo de ese documento es acreditar el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad social de sus trabajadores.

Ramírez Bedolla informó que en Michoacán existen cerca de 42 mil huertas de aguacate. De ese total, aproximadamente 30 mil pertenecen a pequeños productores o familias, quienes ya cuentan con otro tipo de certificaciones, como la fitosanitaria. Es decir, la mayoría de las huertas del estado no estaría sujeta a la obligación del certificado laboral, según los datos aportados por el mandatario.

El gobernador también se refirió al origen de la medida. Señaló que la Ley del Seguro Social ya contemplaba que los trabajadores del campo deben estar asegurados desde hace décadas, aunque no se cumplía. “No es algo que salió de la nada; la Ley del Seguro Social ya contemplaba que los trabajadores del campo deben estar asegurados. Eso está desde que se aprobó hace décadas, pero no se cumplía”, manifestó Ramírez Bedolla.

Por su parte, la subsecretaria del Trabajo y Previsión Social, Yunuén Mejía Béjar, precisó que en algunas ocasiones el exportador puede ser también productor, empacador o desempeñar más de una función dentro de la cadena. “Está muy bien pensada la estructura del Certificado Laboral; no se tomó una decisión al aire”, remarcó la funcionaria durante la misma conferencia.

La aclaración se produce en un contexto en el que el gobierno estatal busca diferenciar las obligaciones de los grandes exportadores de las de los pequeños productores familiares. Según lo expuesto, el Certificado Laboral para la Agroexportación se dirige exclusivamente a quienes exportan el fruto y deben demostrar el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad social de sus trabajadores, no a los dueños de huertas familiares menores a cinco hectáreas.