El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), a través de su Campo Experimental Río Bravo (CERIB), realizó el 29 de septiembre de 2026 el curso "Día Nacional del Maíz: Historia, presente y futuro en México", dirigido a académicos y estudiantes del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) 98, en Tamaulipas.

La actividad incluyó una conferencia y un recorrido por los laboratorios de Biotecnología y de Suelo-Agua-Planta del CERIB, donde se explicó a los asistentes el tipo de investigación agropecuaria que se desarrolla en ese centro. El evento forma parte de la Feria Nacional de Divulgación de la Ciencia, integrada a la Estrategia Nacional de Divulgación de la Ciencia que coordinan la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y los consejos estatales de ciencia y tecnología; en Tamaulipas, el COTACYT.

El jefe de Campo del CERIB, Javier González Quintero, dio la bienvenida a los visitantes y agradeció su interés por acercar a los jóvenes al centro de investigación, con el fin de que conozcan la ciencia y tecnología que ahí se generan y su importancia para el desarrollo rural de las zonas norte, centro y Altiplano de Tamaulipas.

En la ponencia inicial, la investigadora del INIFAP adscrita al CERIB, Zoila Reséndiz Ramírez, explicó que en México el Día Nacional del Maíz se celebra cada 29 de septiembre para reconocer su valor como base de la alimentación, pilar de la cultura y símbolo de identidad nacional. Señaló que el país es centro de origen, domesticación y diversificación de este cultivo, y que durante miles de años los ancestros seleccionaron y conservaron sus semillas, lo que dio lugar a una gran variedad de maíces adaptados a distintos ambientes y necesidades.

Respecto al consumo, la investigadora indicó que el maíz se ingiere principalmente en tortillas, tamales, elotes, pozole y atole, entre otros productos, y se estima que tiene más de 4,000 usos, lo que refleja su importancia económica y social. Añadió que el Gobierno de México, a través del INIFAP, otras instituciones públicas y organizaciones independientes, contribuye al rescate, mantenimiento, conservación y utilización de las variedades nativas de maíz, con el propósito de desarrollar mediante la investigación variedades mejoradas para cada región del país.

Durante el recorrido por el Laboratorio de Biotecnología, la investigadora Ma. Genoveva Álvarez Ojeda y su auxiliar Melina López Pecina, así como Flor Elena Ortiz Cháirez en el Laboratorio de Suelo-Agua y Plantas, explicaron la importancia de los análisis que ahí se realizan para fundamentar los resultados de las investigaciones de campo. Mostraron también los principales equipos que utilizan y los tipos de análisis que efectúan, los cuales están disponibles para productores y técnicos del sector agropecuario regional.

Sobre las investigaciones en campo, Hipólito Castillo Tovar explicó a los asistentes que el centro cuenta con experimentos de maíz, sorgo y cultivos de alternativa, además de producción de bioinsumos. Al término de la visita se invitó a los estudiantes a valorar el maíz como recurso fundamental para la alimentación y como parte de su herencia cultural, así como a conocer, conservar y aprovechar responsablemente esta diversidad para fortalecer la agricultura y mantener los conocimientos de quienes lo han cultivado por generaciones.