El Instituto de Profesionalización del Magisterio Poblano (IPMP) capacitó a 153 asistentes de la Zona Escolar 112, que abarca los municipios de Ocoyucan y Santa Isabel Cholula, en prevención de conflictos y atención de situaciones de riesgo en el entorno escolar. La jornada se realizó este 23 de octubre en la Escuela Emiliano Zapata, donde se implementó el Modelo Integral de Intervención Preventiva del instituto.

La Zona Escolar 112 está integrada por 16 planteles y 156 docentes, además de personal directivo y de educación física, según informó la supervisora Inés Maribel Zacarías Flores. La funcionaria explicó que solicitó la intervención ante la necesidad de conocer los protocolos de atención y actuar oportunamente frente a desacuerdos que, por falta de comunicación, pueden escalar a instancias administrativas o jurídicas.

El encuentro abordó cuatro ejes: blindaje escolar, resolución de conflictos, regulación emocional y mindfulness, así como liderazgo educativo. Las actividades buscan fortalecer la convivencia y prevenir situaciones que puedan afectar a las comunidades educativas, de acuerdo con el IPMP.

Durante la jornada, el director general del IPMP, José Luis Nájera Muñoz, señaló que el bienestar emocional de las maestras y los maestros también debe ser una prioridad, pues diariamente enfrentan situaciones personales y laborales que pueden influir en su desempeño. Sostuvo que el liderazgo no consiste en imponer autoridad, sino en escuchar, orientar y acompañar tanto a estudiantes como a compañeros de trabajo.

El director de la Escuela Emiliano Zapata, Noel Hernández Gómez, compartió que en su institución han enfrentado situaciones relacionadas con el manejo de emociones y la comunicación entre familias y personal educativo. Recordó un desacuerdo que escaló hasta una queja formal, experiencia que, dijo, permitió reconocer la importancia de escuchar a todas las partes antes de que una diferencia se convierta en un problema mayor.

Ambos directivos coincidieron en que la prevención requiere preparación, diálogo y conocimiento de los procedimientos establecidos. También consideraron fundamental involucrar a madres y padres de familia para que las estrategias aprendidas trasciendan las aulas y contribuyan a una convivencia más respetuosa.

Nájera Muñoz invitó al magisterio a recuperar la emoción con la que inició su carrera y recordar que una palabra, una acción o la disposición para escuchar pueden transformar la vida de un estudiante. Asimismo, exhortó a aprovechar las herramientas compartidas por las especialistas y aplicarlas en el trabajo cotidiano de sus escuelas.