_ Un jaguar fue captado recientemente a unos 200 metros de la zona arqueológica de Tulum, en Quintana Roo, una de las áreas con mayor afluencia turística. La información fue confirmada por autoridades ambientales federales. El avistamiento fue documentado por integrantes del Grupo de Vigilancia y Monitoreo Comunitario del Parque Nacional Tulum, quienes mantienen recorridos constantes dentro del área natural protegida, donde el jaguar (Panthera onca) continúa utilizando el territorio como parte de su hábitat natural.
Las autoridades destacaron que este registro ocurre en el contexto de las acciones de conservación implementadas rumbo al Mundial 2026. Estas acciones incluyen el ordenamiento territorial, la reducción del impacto humano y el fortalecimiento de la vigilancia ambiental en zonas de alto valor ecológico y turístico del sureste mexicano. Señalaron que este tipo de registros es resultado directo del control de actividades humanas y del seguimiento permanente en el Parque Nacional, lo cual ha permitido conservar corredores biológicos en un entorno sometido a fuerte presión urbana y turística.
El video del jaguar fue captado por una cámara de monitoreo ambiental y difundido por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP). En la grabación se observa al ejemplar desplazándose con calma, mirando fijamente a la cámara y reconociendo olores en el sitio, comportamiento asociado al marcaje territorial. El jaguar es considerado una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas en México, regulando poblaciones de otras especies y contribuyendo a la salud de selvas y bosques tropicales. México alberga una importante población en estados como Quintana Roo, Campeche, Chiapas, Yucatán y Oaxaca.
Especialistas han señalado que la presencia del jaguar en Tulum confirma que los esfuerzos permiten la coexistencia entre desarrollo turístico y protección ambiental, siempre que se mantenga vigilancia, ordenamiento territorial y participación comunitaria. Las estrategias incluyen creación áreas naturales protegidas, monitoreo con cámaras trampa y regulación proyectos urbanos. Autoridades reiteran que mantener conectados los corredores biológicos es fundamental para evitar aislamiento poblacional y reducir conflictos con actividades humanas.