La congresista demócrata por el 10.° distrito de Nueva Jersey, LaMonica McIver, se presentó la mañana del 9 de mayo de 2025 en las puertas del centro de detención de inmigrantes Delaney Hall, en Newark, New Jersey, acompañada por una pequeña delegación política integrada por otros congresistas y por el alcalde de la ciudad, Ras Baraka.

El objetivo de la visita era ingresar a las instalaciones para atestiguar y corroborar las condiciones al interior, así como confirmar las denuncias de violaciones a derechos que llevaban semanas circulando entre familiares y organizaciones defensoras de civiles que sostenían protestas a las afueras del centro.

La visita imprevista no fue bien recibida por las autoridades del centro, que respondieron, como era previsible, con el uso de la fuerza. De un momento a otro, los congresistas visitantes se vieron rodeados por agentes federales con quienes intercambiaron gritos mientras intentaban abrirse paso para poder ingresar a las instalaciones.

“Toda esa situación fue provocada por ICE. Unos 20 agentes armados con equipo táctico pesado nos interceptaron. Éramos tres congresistas: no íbamos a herir a nadie ni a liberar a ningún detenido, sino a cumplir con nuestro deber legislativo, nuestro trabajo, que es inspeccionar las instalaciones del ICE, conforme a nuestro derecho”, declaró McIver.

Al no poder ingresar a Delaney Hall y ver al alcalde Baraka arrestado, los congresistas dieron por terminada su visita y se retiraron; horas después, el alcalde fue puesto en libertad, sin ningún cargo en su contra.

Sin embargo, la visita no terminó ahí para la congresista. Días después del incidente, el Departamento de Justicia acusó a LaMonica McIver de haber actuado de manera violenta contra uno de los agentes federales de ICE. McIver relaciona la acusación por parte del gobierno federal como una represalia por su constante crítica a la política migratoria de la administración del presidente Trump.

“Arremetieron contra una multitud pacífica, arrestaron al alcalde y nos agredieron físicamente, empujando y forcejeando con la gente. Fue una locura. Los videos lo muestran con claridad. Y en medio de todo eso, me acusan de haber golpeado con fuerza a oficiales de ICE. A mí, una mujer dentro de una multitud, supuestamente golpeando a agentes armados”, apuntó.

Una política de desgaste

A lo largo de un año, desde que Donald Trump volvió al poder, la representante de Nueva Jersey señala que toda la actuación de las agencias federales como ICE está basada en la crueldad. Su presencia en Delaney Hall le ha permitido conocer de primera mano y denunciar públicamente lo que sucede puertas adentro: el mal estado de la comida y los abusos físicos y agresiones contra hijos, cónyuges y vecinos de su distrito.

“Ha pasado más de un año desde mi primera visita y he vuelto en varias ocasiones para seguir casos específicos y verificar el estado general de las instalaciones: nada ha mejorado. Han muerto más personas, se continúa deteniendo a estudiantes y a personas con estatus de protección legal, negándoles el debido proceso. El ambiente sigue siendo despiadado y caótico”, sostuvo.

Más allá de los conflictos legales con políticos y activistas, el centro de detención para inmigrantes de Newark registra tres muertes de inmigrantes que permanecían bajo custodia. El primero de ellos se registró en diciembre de 2025 y la última muerte registrada en agosto de 2026. La pérdida de vidas humanas, sumada a la serie de declaraciones de familiares y exinternos sobre los tratos que ocurren, ha hecho que Delaney Hall permanezca bajo la mira de los congresistas de ese distrito mayoritariamente demócrata.

LaMonica McIver ha declarado a N+ Univision que, a pesar de los cargos que pueda enfrentar, no dejará su labor legislativa y política sobre este tipo de sucesos.

“Seguiré haciéndolo, y agradezco profundamente a quienes se manifiestan pacíficamente afuera del centro y se reúnen a orar. Su presencia constante impide que estas instalaciones operen en la sombra. Mantenerse allí permite visibilizar las historias y defender a sus familiares y seres queridos”, afirmó.

Hasta el momento, el centro continúa operando con normalidad y las autoridades no han respondido a varias de las solicitudes de información que se han presentado por parte de la prensa o abogados sobre casos específicos. Y a pesar de que se han seguido registrando fuertes incidentes con ICE en otras partes del país, la política migratoria de la actual administración se mantiene firme en sus compromisos iniciales que aseguran detenciones y deportaciones masivas.