México obtuvo el segundo lugar en la 41ª Olimpiada Iberoamericana de Matemáticas (OIM), celebrada del 6 al 13 de septiembre en Buenos Aires, Argentina, informó la Secretaría de Educación Pública (SEP). El equipo mexicano se ubicó detrás de Brasil y por delante de España entre 21 países participantes.

Los estudiantes galardonados en la competencia fueron Javier Caram Quirós y Takumi Higashida Martínez, ambos de 18 años, quienes obtuvieron medallas de oro; Juan Luis Manríquez Sequera, de 17 años, e Iker Torres Terrazas, de 18 años, con medallas de plata. También fueron reconocidos Alejandra Muñoz Espín, de 20 años, con medalla de bronce; María Bereni Díaz Mondragón, de 16 años, con medallas de oro y bronce; Óscar Omar Bustamante Sánchez, de 14 años, con mención honorífica; Gonzalo Díaz Mercado, de 16 años, con mención honorífica; Sebastián Mondragón Trujillo, de 16 años, con una medalla de oro, una de plata y dos de bronce; y Emiliano Hernández Barranco, de 19 años, con dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce.

El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, se reunió con los integrantes del equipo en la sede histórica de la SEP, donde les entregó diplomas de reconocimiento. Durante el encuentro, Delgado Carrillo destacó que los estudiantes representan "algunas de las mentes más destacadas que necesita el país para su desarrollo" y afirmó que son un ejemplo para las nuevas generaciones. Asimismo, señaló que su desempeño coincide con el impulso a la educación que promueve la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

En la conversación, el funcionario preguntó a los jóvenes sobre su formación en las olimpiadas matemáticas, los métodos de entrenamiento, el uso de celulares y calculadoras, la inteligencia artificial y los retos de la enseñanza de las matemáticas. Los estudiantes destacaron que la resolución de problemas fortalece la concentración, la resiliencia y el pensamiento creativo.

Takumi Higashida Martínez subrayó la importancia de estudiar matemáticas sobre el papel durante los primeros años de formación académica. Para ilustrarlo, comparó con una persona que se prepara para competir en un evento deportivo: "Hace lagartijas como parte de su entrenamiento, pero eso no significa que las realice durante la competencia". El secretario coincidió y advirtió que, aunque las calculadoras y los teléfonos celulares son funcionales, su uso excesivo puede limitar el desarrollo del razonamiento y la resolución autónoma de problemas.

Emiliano Hernández Barranco, estudiante de inteligencia artificial, respondió a una pregunta del secretario sobre los límites de esta tecnología. Señaló que aún no se conocen con precisión, pero subrayó la importancia de mantenerse atentos a su evolución y alertó que son "distractores".

María y Alejandra compartieron sus experiencias sobre cómo se iniciaron en el estudio de las matemáticas. Ambas destacaron la importancia de acercarse a esta disciplina desde la infancia y coincidieron en que su aprendizaje temprano contribuye a fortalecer el razonamiento y las habilidades para enfrentar nuevos desafíos.

Delgado Carrillo expresó: "Estamos muy orgullosos de nuestros jóvenes y estudiantes en matemáticas, física y robótica. Son un ejemplo y una inspiración para muchas familias, porque demuestran que no hay que tener miedo cuando se persigue un sueño. Por eso, vamos a seguir apoyando a las y los jóvenes que participen en competencias, para que sus logros motiven a nuevas generaciones".