La delegación mexicana presentó en la 81ª reunión del Comité Permanente de la CITES, en Ginebra, Suiza, los resultados de su estrategia de protección de la vaquita marina, entre los que destacan la vigilancia permanente en los polígonos de protección, la judicialización de carpetas de investigación, la incorporación de tecnologías para ordenar las pesquerías y el trabajo con comunidades locales, en cumplimiento del Plan de acción comprometido en 2023 ante ese organismo en materia de desarrollo sustentable.

En el evento "Vaquita y comunidad en el Alto Golfo de California", autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio) y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) coincidieron en que la protección de la especie requiere acciones permanentes y colaboración internacional. La subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental, Marina Robles, jefa de la delegación, se pronunció por compartir con la comunidad global los esfuerzos del Gobierno de México para conservar a la vaquita marina y garantizar el bienestar de las comunidades del Alto Golfo de California.

La titular de la Profepa, Mariana Boy Tamborrel, destacó la presencia coordinada de Conapesca, Profepa y la Secretaría de Marina (Semar) en la Zona de Tolerancia Cero y en el polígono donde se prohíben las redes de enmalle, así como la incorporación de nuevas tecnologías de vigilancia y el desarrollo de capacidades de inspección y procuración de justicia. Según los datos expuestos, las embarcaciones de la Marina y Sea Shepherd que patrullan la zona cuentan con radares de superficie, se instalaron dos sistemas de vigilancia de largo alcance y opera el Sistema de Localización de Embarcaciones Menores (SISLEM), que provee posición geográfica, velocidad, horario, matrícula y nombre del concesionario.

En territorio, Marina, Conapesca y Profepa realizaron más de 800 verificaciones en salidas y entradas de embarcaciones menores en 2026, además de recorridos marítimos y terrestres continuos. Solo la Profepa ha recorrido más de 9 mil millas náuticas y casi 11 mil kilómetros en tierra. Se colocaron más de 400 bloques con tecnologías para prevenir el ingreso de redes en la Zona de Tolerancia Cero y se retiraron más de 10 mil metros de redes prohibidas en lo que va de 2026. La Profepa mantiene vigilancia hasta 300 kilómetros al sur, en el rango de distribución de la totoaba.

La directora general de Ordenamiento Pesquero y Acuícola de la Conapesca, María José Espinosa, aseguró que se realiza un ordenamiento por temporada y una transición hacia artes de pesca alternativas. El ordenamiento comenzó con la pesquería de camarón, cuya temporada inició el 7 de octubre, y se aplicará también a las pesquerías de curvina, escama, lisa y tiburón, prioritarias por operar con redes. Comprende la revisión de permisos, embarcaciones y artes autorizadas; la instalación del Sistema de Monitoreo Satelital para Embarcaciones Menores en San Felipe, Baja California, y Golfo de Santa Clara, Sonora, cuyas instalaciones fueron concluidas; y el marcaje de redes mediante el Registro Nacional de Pesca del titular.

El director de Economía de Mares y Costas de la Semarnat, Valder Pliego, expuso las actualizaciones al acuerdo regulatorio de la pesca en el Alto Golfo de California y el proceso de revisión realizado con el sector pesquero y con científicos nacionales e internacionales del Cirva. También presentó información sobre la implementación de Planes de Desarrollo Comunitario y la comercialización de productos de pesca sustentable, con el objetivo de conciliar la conservación de la vaquita marina con el bienestar de las comunidades locales.

Durante el evento se proyectó un video sobre el trabajo de las comunidades pesqueras de San Felipe, Baja California, y del Golfo de Santa Clara, Sonora, que mostró su relación con la naturaleza, la pesca como elemento de identidad y su deseo de permanecer en la región con una vida digna, educación para sus hijos y conservación de la biodiversidad. La delegación mexicana también está integrada por el director general de Vida Silvestre de la Semarnat, Fernando Gual, y el presidente del Cirva e integrante de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Lorenzo Rojas.